Comentarios a “Crónicas de lo Imposible”, de Manuel Avilés Gómez.
Por Ramón Fernández Palmeral
La editorial ECU de Alicante ha publicado
Relatos Urbanos, Relatos humanos 2006, un libro de relatos de
varios autores. Contiene un relato hernandiano que quiero distinguir, digno
de resaltar, cuyo autor es Manuel Avilés Gómez, y se titula «Crónicas de lo
imposible» páginas 185-194. El relato está contado en primera persona, se
trata de un inmigrante marroquí que emigra a la península desde Nador. Un
día se encuentra una antología de Miguel Hernández en un contenedor de
basuras, libro de poemas que le asombra y tanto le gusta y tanto le
identifica con su pobreza que se lo aprende de memoria, un libro que le
ayudará a superar las dificultades del alma y del espíritu, porque su vida
tiene gran parangón con la del poeta. En el relato van apareciendo versos de
Miguel Hernández, versos como recuerdos traidos en la memoria que no cesa de
empujarle hacai el paraíso del consumo, de brotarle como una fuente
incontenible de deseos de libertad.
El final no lo voy a contar para no destrozar el
relato. Sin embargo, sí voy a resaltar que Manuel Avilés Gómez, es un gran
conocedor de la obra poética de Miguel Hernández, porque nos trae poemas de
«Nada de la Cebolla»; de Vientos del pueblo, el poema «Juramento de
la alegría»; de "El Hombre acecha", «El esposo soldado»; es curioso cómo
hace apuntes de «El silbo de ausencia» que encontrara hace tiempo Carmen
Alemany en el Archivo de San José de Elche, y que comentó en un estudio
posterior; de "Poemas Sueltos" nos trae «Mi sangre es un camino», y finaliza
con tres versos de "Citación fatal", y otros tres versos de "Me llamo barro"
que es le nº 15 de El rayo que no cesa.
Es fin lo importante es que autores como Manuel
Avilés, recuperen relatos donde aparezcan poemas o temas hernandianos como
base de identidad y textualidad, lo cual es siempre grato y muy agradable.
Gracias una vez más a Manuel Avilés, po un relato tan ameno, tan vivo, tan
actual, tan sentimental.