La revista UTOPIA Poética de la Axarquía ha tenido la magnífica y cariñosa idea de dedicar parte de su número 15, verano 2006, a un merecido homenaje al memorialista y poeta Javier Núñez Yáñez que nos dejó el pasado 2 de noviembre del 2005, en Nerja, villa donde había establecido su residencia. El 15 de septiembre 2006 se celebró un acto en la Centro Cultural Villa de Nerja organizado por dicha revista y la Asociación Cultural la Aventura de Escribir de Nerja. El grupo municipal de IU presenta una moción en el Ayuntamiento de Torrox en la que solicita la denominación de una calle al escritor torroxeño Javier Núñez Yañez y se le nombre hijo predilecto de la Villa.
No sé si los Ayuntamientos de Torrox o Nerja les dedicarán algún otro homenaje institucional en el primer aniversario de su muerte, lo que sería un gran reconocimiento y apoyo a la cultura y al mundillo de las letras axárquicas, aunque por lo general, no son las instituciones los primeros en tirar del carro de los homenajes cuando no son de sus partidos, sino los amigos y las entidades privadas quienes toman la iniciativa. Porque siempre son otros quienes han de reconocer y poner medallas a los que hemos perdido en este mundillo reducido de la Letras. No nos debe extrañar que los concejales de turno se queden ciegos mirándose el ombligo sobre todo cuando estos homenajes no dan votos.

RECUERDOS DEL MEMORIALISTA Y POETA DE JAVIER NÚÑEZ YÁÑEZ
Estoy seguro que este primer homenaje es solamente un principio, ya los estudios sobre este escritor axárquico de cepa y solera, tan sólo acaban de empezar. Creo queda mucho por hacer, mucho por estudiar sobre su biografía, epistolario, su álbum de fotografías o sobre sus inéditos. No olvidemos que se nos ha unido a la historia nerjeña otro Giner de los Ríos.
Tomando notas de la solapa de su poemario Vendimia, nos dice, que había nacido en Torrox en 1925. Era ingeniero técnico de minas y maestro nacional, inició su trayectoria literaria tomándole el pulso a la actualidad política y social de Nerja con numerosos artículos en revistas locales, enmarcados en títulos tan celebrados como Cartas a un alcalde, El majao o En clave de fa. Es su trilogía La Caja de los Hilos, donde nos relata la historia reciente de su Torrox natal, donde se nos revela ya, si no lo hizo antes, a un magnífico escritor al que ningún secreto esconde el arte de las letras. Casi sesenta años después (1998), A vueltas con la memoria (1999) Y Torrox: susurros, silencioso(2001), son los títulos de esas obra monumental que trasciende lo personal y adquiere las dimensiones de un universo de experiencia general. Autor de un maravillo libro Macuto, el perro que labrada a las estrellas (2002), un bellísimo relato en el que los caracteres, anécdotas y vivencias, mitad realidad mitad ficción, reflejaban entrañablemente la vida y el tiempo de un pueblo, San Jacinto de la Siete Guentes, que es cualquier pueblo y, al mismo tiempo, nuestro pueblo. Fue concejal de IU en el Ayuntamiento de Nerja.
La persistente y ya clásica revista UTOPÍA Poética ilustrada cuyos coordinadores son el periodista Enrique D. Zattara y Antonio Quero, llevan años apostando por la niña huérfana de la Literatura: la poesía. Revista de voz recia que sin duda alimenta lluvias y sueños de poetas de la Axarquía y Málaga, la bien piropeada.
En las páginas de este número 15, leemos con satisfacción los artículos dedicados al homenaje a Javier Núñez, que es muy de agradecer a los que recordamos con tristeza su pérdida. Primeramente, para situar al homenajeado, recojo las señas a su persona de la página 2 de Utopía:
«El penúltimo mes del 2005 nos trajo la imprevista noticia del fallecimiento de Javier Núñez Yáñez, luchador comunista de toda la vida y escritor que recién en sus últimos años pudo dar rienda suelta a su inmenso potencial creativo, a través de sus libros de memorias documentadas, de sus poemas y su novela. Imprevista la hora de su muerte para nosotros, porque aquejado repentinamente de una dolencia incurable, se había mantenido fuera de los círculos que frecuentaba, quizás por no obligarnos a compartir sus horas de deterioro físico, que no el de su mente noble, que no se rindió hasta la hora fatal. A través de este número de Utopía Poéticas [ nº 15], y con el testimonio de quienes lo tuvieron cerca tantas veces, queremos rendir un homenaje a ese hombre irrepetible y a ese poeta singular que fue Javier. Sus cenizas se han dispersado, pero su espíritu, a través de su palabra, tampoco ha de rendirse».
La revista reproduce el prólogo que Francisco Ruiz Noguera, escribiera para el poemario Vendimia, titulado “El tiempo y la Memoria” (pp.3-5), que decía de Javier «…Esa autenticidad poemática está en los textos de Javier Núñez gracias a la expresión cuidad, a la palabra justa y a un magnífico sentido del ritmo que se consigue a través de esquemas métricos de raíz clásica endecasílabos y heptasílabos sostenidos de forma casi unánime a lo largo del libro».
-Haydeé Acosta le dedica el sentido poema: “Memoria” (p.3) con una presencia que nos pone los pelos de punta
Un mal sueño me trajo a la vigilia
corroborando lo fugaz del tiempo
y sentí la impresión de haber tendido
la visita invisible del amigo
que en otra hora discurrió a mi lado
impregnando de versos los sonidos…
-Manuel Valero escribe “Mis recuerdos” (p.6), nos recuerda la etapa en la que Javier fue concejal de IU en el Ayuntamiento de Nerja, “donde sentó cátedra de su educación y de de su firmeza ideológica, siempre en defensa de los intereses generales de los vecinos y colectivos.” Un militante y un literato con la denominación de Origen de la Axarquía, ¡que buen slogan!, tan morisco y tan castellano, tan hondo en la tierra y en las costas defendidas por torres y castillos que son vigilantes mudos de nuestra historia.
-Vícky Fernández escribe “Bandera Roja” (p.7), eran compañeros de partido, que califica a Javier de Gran Hombre (con mayúsculas), y le recuerda con tres grandezas. “ Porque era un hombre grande de espíritu, grande de alma y grande de corazón”. Lo califica como una persona leal a sus ideas y un luchador que, en tiempos difíciles tuvo que exiliarse. Acaba con un recuerdo para su mujer Ana, compañera infatigable de horas buenas y no tan buenas, y se despide con una invocación que también podría ser una especie de epitafio “...donde quieras que estés envuelto en tu bandera roja, nos sonrías y protejas”.
-Idelfonso Gómez Sánchez, le dedica el poema “Retrato” (p.8), “el halo de tu sonrisa/se esconde bajo la magia/de esas palabras,/cantadas,/ medidas, / que han ido dando sentido a esos versos, /que hoy te hacen vivió, que hoy que hacen pueblo...”
-Beatriz Luna Gijón escribe una emocionante carta póstuma a Javier, “Hasta siempre amigo” (p.8), nos habla de su amistad de diez años, y de sus llamadas telefónicas de amigos, con tristeza en el corazón nos dice “Hace unos días, Javier, he tenido que borrar tu nombre de mis lista de contactos del Outlook, después le ha tocado el turno a la lista de mi móvil y dentro de unos días cuando cambie mi agenda tampoco vas a estar ya ahí”. Y se despide con un fuerte abrazo.
En la página 9 se recogen 4 poemas de Vendimia (2002). En esta página olvidaron poner el nombre de Javier Núñez Yáñez, como índice de para aquellos que no sepan que Vendimia es el mejor poemario de Javier Núñez.
CARTA ABIERTA A JAVIER
Te conocí, Javier, la tarde-noche que presentaste tu libro Macuto, el perro que ladra a las estrellas en la sala municipal de Ayuntamiento de Cómpeta en el 2002. Nos presentó mi hermana Vicky. Mi primera impresión fue la de que eras un hombre sereno, cabal, y amante de tu tierra, cronista de Torrox por tus libros La caja de los Hilos. Que creo ha de ser tu obra de referencia, y te conocerán en el futuro como aquel torroxeño que escribió La caja de los Hilos. Yo me encontraba en Málaga en casa de mis padres q.e.p.d, y me acerqué a Nerja para pasar una noche en casa de mi hermana Vicky. Tras la presentación del libro, con mucho público por cierto, me firmaste tu libro, y estuvimos hablando de la publicaciones. Tus libros te los autoeditabas en la imprenta Costa Sol de la C/. Alfonso XII, 3 de Nerja. Los publicabas como una necesidad de dejar por escrito tus memorias como testigo de un tiempo, como tesoros que no se perdieran, como para dejarnos un precioso regalo de nuestra historia reciente. Siempre me tenías al tanto de tus publicaciones, me mandabas los libros a contra reembolso a Alicante, con prontitud y encima dedicados, lo que era para mí un lujo y un gran gozo. Ahora me lamento de no haber mantenido contigo una amistad más cercana, más entrelazada y más próxima, tal vez, uno, mortal sin luces, no aprecia a los que se fueron más que cuando su aliento nos deja la casa fría.
ANÁLISIS DE VENDIMIA
Amigo Javier: Aquí te mando mi tardía crítica literaria sobre tu libro de poemas Vendimia, ideas que pensé, pero que no te las escribí en su día, quizás porque nos hacemos desagradecidos o vagos u olvidadizos sin remedio. Pero nunca es tarde. El poeamrio Vendimia lo presentates el jueves 26 de septiembre de 2002 a las 21 horas en el Centro Cultural Villa de Nerja, calle Granada, 45.
Tu Vendimia, es un poemario recolector de tus poemas cultivados durante años, contiene 61 composiciones y se divide en seis parte, poemas de distintos metros, no es homogéneo en los temas y más que nada son como una recopilación o antología de tus poemas sueltos. Hemos de tener en cuenta que el poemario Vendimia no se refiere a la labor agrícola de recolectar la uva moscatel en nuestra brutalmente soleadas tierras de pizarras y esquistos, sino que se refiere a un tiempo de recolección de recuerdos de toda una vida, por eso empiezas diciendo en los tres primeros versos: Es tiempo de vendimia./ El otoño se acerca./ El calor va menguando… Evidentemente la vendimia no se hace en el otoño sino en al final del verano y primeros de otoño. Por eso, cuando dices el "otoño se acerca", hemos de entender que quien se acerca, es el otoño de tu vida. Es ya una precognición de tu paso preparatorio a mejor vida, porque esta vida, también tiene sus incomodidades. Y cuando escribes en esa ”luz pierde reflejos” del verso 8, lo que nos estas queriendo decir es que pierde luz el es ascua del sol de tu vida, por la llegada a la vejez, un crepúsculo de indudables y confusos reflejos.
Me voy a detener en el primer poema que titulas: “Tiempo de vendimia” (p.19), el que da título al libro, que funciona como una introducción versada o justificación del porqué editabas este libro. Por ello, este poema va el primero en el libro y está solo, despegado del resto porque como ya he dicho es una declaración de intenciones. Es un poema que contiene un mensaje subliminar, lleno de sugerencias simbólicas entre la vendimia de la uva y la vendimia de la vida.
En la segunda estrofa, hemos de entender cuando escribes Sarmientos retorcidos/ abandonan el verde…, te estas refiriendo al sarmiento hijo de la cepa, que primero es verde y fuerte, cuando es joven, y luego se acerca al rojo, este color “rojo” con doble sentido o bisemia hemos de entenderlo como una metáfora de tu yo ideología. Y esos pámpanos (una esdrújula que resuena como los palillos de un tambor) que ya en el otoño se vuelven amarillos y “después de ser cometas”, (v.15), alfombran los caminos. Es cierto que los pámpanos, como manos abiertas pegadas a los sarmientos que antes eran verdes, y en el otoño se volverán amarillos igual que pañuelos del adiós, y al tomar el color marrón de su debilidad los arrancará el viento frío del otoño y alfombrarán los caminos, los caminos de tierra, los caminos que nos llevan y nos traen por la vida. Porque no dices que alfombran la tierra, que tendría connotaciones telúricas, sino caminos de vida y despedidas, caminos de los adioses, que tienen aun, si cabe, más hondos significados.
En la tercera estrofa, advierto la insinuación de la evolución de la vida. Puesto que unas personas, como las uvas, serán pasas en los paseros, otras se convertirán en vino, que simboliza la sangre según la fórmula eucarística del vino como sangre de Cristo. Como dice un dicho popular castellano viejo, que sin duda te hará gracias es el que dice “El que vino y no bebió vino, ¡a qué coño vino!”. Aparte de esa jocoso dicho, hemos de apreciar que el verso 20 dice "tendida en los paseros", y este pasero aparece en cursiva como una llamada de atención del lector perspicaz porque nada queda suelto al azar en los poemas tuyos, ¿cómo lo debemos de interpretar?, podemos observar que a la unión semántica entre tendido+ pasero, sugiere el camposanto, el racimo de uva tentido en el pasero que se seca bajo al sol, se hace pasa arrugada, que tiene semenjanzas con el pasado, el pasado de la uva, arrugada uva=vejez de la uva. Otra posibilidad metafísica se podría entender como la vida que se seca al sol sobre la tierra, sin embargo, la uva sufre un proceso de azucaración (el secado es fuente de potasio, calcio, hierro y de provitamina A y niacina o B3), esta pasa, ya es dulce y favorece la exquisitez del vino moscatel propio de la Axarquía malacitana. Y lo que el poeta nos viene a decir con esta metáfora entre la uva y la vida por medio de la maduración del sol, es que, el nacer y el morir tan sólo son metamorfosis, pasos de un estado a otro.
En la cuarta estrofa, refundes la idea de vendimiar la vida, acabar la vida cuando escribe Las noches más largas, /más negras, sin estrellas (vv.25-26). Nos adviertes que ya llegado el tiempo de tu recolección de recuerdos, sientes, notas que la vida se te escapa como el sueño que ya no consigues atrapar y este evento con un pie en el estribo que diría Cervantes, te produce una tremenda tristeza hasta que llega el alba, y cuentas un día más. Hay un cierto miedo al asumir esta metamorfosis, por eso dices No consigo calmarma (v.17), es un temor inevitable ante las tinieblas de "la noche", un insomnio, ocasionado por la tristeza de partir, pero al llegar el alba, vuelve la alegría y la esperanza de un día más.
Lo último del poema es un pareado adivinatorio del tiempo de tu muerte, que fue en un noviembre lleno de otoño y de vendimia. Sin duda alguna, este un poema grande, contiene hondos simbolismos y experiencias, que no desmerecen a los demás que hablan sobre la memoria, parodias, ensoñaciones y algunos momentos triste.
Hasta siempre, un saludo de tu amigo Ramón.
Alicante, septiembre 2006
Tiempo de vendimia
1 Es tiempo de vendimia.
El otoño se acerca.
El calor va menguando.
Las tardes son más cortas.
5 Acosado por nubes
que presagian tormenta
el sol se vueleve triste:
su luz pierde reflejos.
Sarmientos retorcidos
10 abandonan el verde
que al principio tuvieron
y se acercan al rojo.
Pámpanos amarillos
llevados por el viento,
15 después de ser cometas,
alfombran los caminos.
La uva, ya madura,
se va volviendo pasa
sin prisa, poco a poco,
20 tendida en los paseros.
Otra será pisada
en lagares sombríos
transpormándose en vino,
convirtiéndose en sangre.
25 Las noches son más largas,
más negras, sin estrellas.
No consigo calmarme.
El sueño se me escapa.
La tristeza me acoge
30 hasta que el alba llega.
Es septiembre y otoño.
Es tiempo de vendimia.
(Vendimia, pp.19-20, Javier Núñez Yáñez)