
Charla en la "II Ruta nocturna de senderismo "Perito en lunas" Albatera-Elche
(Casa de Cultura Miguel Hernández en Albatera, 4 de agosto 2007)
Buenas noches, es un placer para mí estar aquí en Albatera con vosotros un año más. Primero quiero agradecer a los organizadores de esta “II Ruta Nocturna de Senderismo. "Perito en Lunas". Albatera-Elche” el que me hayan invitado, y a Paco Esteve por sus elogiosas palabras sobres mis trabajos hernandianos. Sin perder mucho tiempo porque esto no es una ponencia sino una corta charla orientativa sobre el primer poemario de Miguel Hernández, Perito en lunas (para mí es el mejor poemario hernandiano), donde descubrimos a un gran poeta poseedor de un envidiable capacidad asimilativa, asociativa y conceptista, porque estamos ante un gran poeta que escribe acertijos poéticos, encriptados, gongorinos y herméticos. Tened en cuenta que Miguel es Patrimonio del idioma español. Os han dado la octava real 26 y un dibujo del que soy autor y espero os guste. (Después las puedo dedicar).
Se publicó el poemario el 20 de enero de 1933, colección “Sudeste” de Murcia, con una tirada de 300 ejemplares con 42 octavas reales que no tenían títulos, lo que todavía aumentaba más su dificultad de comprensión. El primer título que pensó para el libro fue Poliedros, y luego se cambió por Perito en lunas, un título que le venía muy bien a su etique de pastor poeta o perito en lanas, en ganado y en lunas, tomado la octava real XXXV [Horno y luna], del verso 7 que dice ¡Oh tú, perito en lunas; que yo sepa/ qué luna es de mejor sabor y cepa.
Si bien, el año pasado analizamos la octava real III [Toro], esta noche vamos a intentar analizar, desde mi punto de vista la octava real 26 es una octava de dificultad alta para descubrir su significado, la vamos a analizar como en una clase didáctica. Primero os la voy a leer, pero no desanimaros que en realidad nadie el entiende a la primera, y eso que sabemos el título porque en la primera edición no llevaban los títulos.
Dice la octava 26:
Esta blanca y cornuda soñolencia -1
con la cabeza de otra en lo postrero -2
dócil, más que a la honda, a la presencia, -3
tornaluna de música y sendero… -4
Ya valle de almidón en la eminencia -5
de un árbol en cuclillas, un madero -6
lanar, de amor salicio, galatea -7
ordeña en porcelana cuando albea. -8
Pues bien quien diría que esta octava se llama: Oveja. Ahora voy a dar una explicación, claro está después de haberla leído y estudiado a otros análisis hernandianos, y revisada con detenimiento:
En esta octava real abunda la bisemia o los dobles sentidos. También podría llamarse LUNA en vez de Oveja por la paranomasia luna=lana, o perito en lanas, lo que equivale a pastor. Desde el principio nos habla el poeta de la luna con la metáfora «blanca y cornuda soñolencia», pero también se refiere a la oveja a través de uno de sus cualidades: lana o transforma en almohadas de este vellocino suave propicio al sueño. Con la luna dormimos. La oveja también es lana= luna y duerme de noche en el aprisco, «con la cabeza de otra en lo postrero», es decir, una apoyadas en las cabezas de las otras, en lo postrero de la noche o en lo último de la noche o de la vida, recordemos («postrer lamento / de un cadáver sombrío y macilento» del verso de Zorrilla, «A la memoria desgraciada de Mariano de Larra»). La oveja, dócil en su condición de cordero, teme más a la paciencia del pastor que a la honda, nos quiere decir el verso 3.
En estas zonas del levante no se estila la trashumancia del ganado que tantos problemas tiene actualmente por la desaparición de las vías pecuarias por culpa del desarrollo industrial y la expansión urbanística.
Con «tornaluna de música y sendero». El poeta-narrador nos quiere decir que las ovejas caminan al son de la música de las esquilas, y durante la noche reflejan la luz de la luna sobre el espejo de su blanca lana. Este neologismo de tornaluna equivale a tornasol que, en literatura y como se dijo ya en el apartado símbolos, significa reflejo irisado de la luz sobre ciertos elementos. Ahora bien, la bella imagen se completa con la «música y sendero»; significa que las ovejas hacen sonar sus esquilas o cencerros en los senderos o caminos a la vez que la tornaluna la luz de la luna sobre sus lanas.
La segunda parte introduce 4 elementos diferentes: «Ya valle de almidón [...]» (podría ser rebaño de ovejas o leche.) Aquí aprecio débitos a Juan Ramón Jiménez, cuando escribe en versos 5-9 de «Arias otoñales»: «El valle tiene un ensueño / y un corazón: sueña y sabe / dar con su sueño un sol lánguido / de flautas y de cantares». El ensueño del valle es el ganado pactando en las laderas, en un sol lánguido del atardecer de flautas y cantares de pastores. En el verso 199 de Garcilaso, escribe: «los árboles parecen que se inclinan», hallamos semejanza con un «árbol en cuclillas» (v. 6) podría ser cerca, redil o taburete donde se sienta el pastor para ordeñar.
Hemos de prestar mucha atención al verso 7: «[...] de amor salicio, galatea», es un guiño a la Égloga primera del divino toledano Garcilaso de la Vega, donde se cuentan los amores de Galatea (Isabel Freyre) y Salicio (pastor muerto de tristeza por un amor imposible (Garcilaso celoso), puesto que Garcilaso se había enamorado de una Isabel que estaba casada con Antonio de Fonseca. Habría que estudiar Garcilaso y el amor cortés. Recordemos que Miguel escribió "Égloga" encabezada con una cita de Garcilaso, lo que demuestra que Miguel leía a los poetas áureos o del Siglo de Oro.
El verso 8, finaliza con «[...] ordeña en porcelana cuando albea», donde porcelana como jofaina semeja al cubo o cántara donde se vierte la leche ordeñada. En el Centro Hernandiano de Elche se guarda una pequeña lechera de aluminio donde Josefina le llevaba alimentos a Miguel en la cárcel y éste cuando se la devolvía le metía poemas enrollados y ocultos en un orifico que tenía la tapadera. Hubo un intercambio de alimentos por alimento espiritual. «Albea», es amanecer, leche y blanco.
La ilustración presenta «la blanca y cornuda soñolencia» de la octava que es aquí la cornamenta de un carnero celoso de la luna. La tornaluna (reflejos de la lina) tiñe de almidón el valle y cuida son sus rayos selenitas a la blanca oveja, mientras el carnero vigila los movimientos de la luna que a su vez es canto rodado abrazada a la honda. La lámina está dedicada a José Ramón, mi padre que fue pastor y poeta en su juventud.






NOTA DE PRENSA DESDE ALBATERA (Diario Información, 11 de agosto 2007)
Crónica.- A las 23´30 horas el 4 de agosto, en la puerta de la Casa de Cultura Miguel Hernández de Albatera (con el gran busto de Miguel presidiendo el acto), Francisco Esteve, organizador de la ruta, y en ausencia del Concejal de Cultura del PP de Albatera (Asistió el Concejal de Medio Ambiente), dio inicio a la presentación de la "II Ruta Nocturna de Senderismo Perito en lunas", Albatera a Elche, con la asistencia de unos 60 senderistas. Seguidamente tomó la palabra Juan José Sánchez Balaguer, director de la Fundación Cultura Miguel Hernández de Orihuela, que dio la bienvenida a los senderitas y propuso continuar trabajando en vistas al I Centenario del nacimiento del poeta en el 2010. El conferenciante Ramón Fernández Palmeral hizo un breve análisis de la octava real XXVI [Oveja], del poemario Perito en lunas (1933) en una charla didáctica junto a los senderistas a los cuales se le había dado previamente un folio con un dibujo interpretativo de la octava real. El poeta alicantino y hernandiano senderista José Antonio Charques recitó un poema compuesto para esta ocasión. Paco Esteve, acompañado del guitarrista Gonzalo Belloso recitó el poema "Carta" de El hombre acecha (1939-1981). También intervinieron otros senderistas con sus poemas, todo el acto estuvo ambientado por la música de una niña superdotada. Además se entregó un una breve antología poética de Miguel Hernández.
Tras una traca de cohetes o castillo de fuego "Suterfugio de luz, lagartos, lista, /encima de la palma... ", escribiría Miguel que era un poeta genial, los senderistas, entre los que iba nuestra amiga Pilar Casasola, y otros que habían venido desde Madrid, salieron camino de Elche "Por donde quiso el pie fue esta blancura..." [Camino], introduciéndose en la noche sin tornaluna con sus reflectantes de peatones, sus varas y sus mochilas cargadas hernandianas lunas, ovejas de almidón y pastores salicios con sueños y poesías. Durante el trayecto se le unió un perro vagabundo, un mixto lobo, no faltó quien hizo la metátesis "Perrito en lunas".
Hasta el año que viene, amigo.
(Palmeral) agosto 2007
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Enlaces: colección de artículos hernandianos del autor
Revista PERITO (Literario-Artístico)
Libro virtual: "Simbología secreta de Perito en lunas de Miguel Hernández", por Ramón Fernández con prólogo de José Carlos Rovira

en la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes