LA CLARIDAD DEL AIRE
Aitor Larrabide / en La Verdad. 26-10-07
El 30 de octubre se conmemora el 98 aniversario del nacimiento
del poeta Miguel Hernández. Con este motivo, en dicho día se inaugura la
exposición La claridad del aire: Ramón Sijé, que se exhibirá hasta el 4 de
diciembre, de la que Delia Martínez Torres y yo mismo somos comisarios.
La figura de Sijé, hasta ahora, sólo es conocida por la célebre elegía que le
dedicó su amigo, pero es hora de desterrar prejuicios ideológicos y revisar la
producción literaria de Sijé per se, no por su vinculación con el universal
poeta oriolano, ya que flaco favor haríamos tanto al primero como al segundo.
Además, murió con 22 años, por lo que no podemos saber cómo hubiera madurado su
concepción ensayística e ideológica.
La generosa cesión por Dª. Carmen Saldaña del material procedente del archivo
del ensayista Ramón Sijé ha hecho posible que el pueblo de Orihuela contemple
por vez primera auténticas joyas bibliográficas, como cartas originales del
poeta y manuscritos del ensayista. Por ejemplo, publicamos una conferencia
inédita suya sobre su amigo: Miguel Hernández: un retrato y tres paréntesis, así
como poemas hernandianos y veinte cartas y tarjetas postales del poeta dirigidas
al pensador o a la familia de éste entre el 12 de diciembre de 1931 hasta el 21
de diciembre de 1939. En muchas de ellas se advierten variantes con respecto a
las versiones publicadas en las obras completas del poeta.
Además, ha aparecido una carta de Miguel Hernández, manuscrita y firmada, sin
fecha, pero de hacia 1932, de dos hojas, supuestamente dirigida a Sijé, en la
que, aparte de dos poemas de Góngora (Vana Rosa y Al sepulcro de Dominico Greco,
excelente pintor), al final del último poema, el poeta le dice a su amigo que si
no estuviera quemado, como consecuencia de una excursión el día anterior a la
Cruz de la Muela, él mismo le llevaría la carta. Esta nota-carta resulta de
interés, porque existe un poema (¿Pobre flor!) atribuido a Hernández con el tema
de la fugacidad de la vida como principal argumento.
También se conserva una carta manuscrita inédita, de una hoja escrita por ambas
caras, sin fechar pero de hacia el primer trimestre de 1932, de Augusto
Pescador, con apostilla de Juan Bellod, en la que el futuro maestro de filósofos
en Bolivia y Chile expresa a Sijé su preocupación, y la de los paisanos
residentes en Madrid, por la situación, ya insostenible, de Miguel Hernández, y
le pide que agilice las gestiones encaminadas a conseguir una beca de la
Diputación de Alicante.
También existe otro importante documento, con dos versiones manuscritas, que
lleva por título ' Y los ciegos ven' Lo barroco, como cosa biológica, en 'Perito
en lunas' de M. Hernández. La segunda de ellas complementa a la primera. Que
sepamos, no han sido publicadas.
Aparte de un lujoso catálogo de 109 páginas, con numerosas fotografías e
imágenes de manuscritos, muchos de ellos inéditos o casi desconocidos, la
exposición aporta una breve biografía, las facetas periodística (1929-1932) y
ensayística sijenianas (1933-1935), El Gallo Crisis (1934-1935), su relación con
Miguel Hernández y el homenaje tributado a Gabriel Miró en octubre de 1932 en
Orihuela.
El principal objetivo que nos hemos marcado ha sido ofrecer una visión general,
pero no completa, para que el pueblo de la ciudad de Orihuela se sienta
orgullosa de su rico patrimonio cultural y para que en 2010, horizonte cercano
de todos aquellos que sentimos a Miguel Hernández como el oriolano más
universal, también tengamos un espacio dedicado a coetáneos suyos. Este trabajo
lo estamos desarrollando desde 2002, pues entendemos, acompañados de la
Biblioteca Pública de Orihuela, que ha colaborado también en esta exposición y
en la realización del catálogo, que también por esta vía la visión que tenemos
del poeta se completa extraordinariamente.