(Cruzo un desierto y su secreta/ desolación sin nombre... "Serán cenizas". José Ángel Valente)
POE MáS
Ramón Fernández Palmeral
Correo E: ramón.fernandez@ono.com

Reservados todos los derechos de edición
©) Ramón Fernández Palmeral, 2004
ISBN: 84-609-3602-3
Imprime: Copistería Original y Copia. Alicante.

Pórtico
“Infelices quienes callaron siempre
para que su palabra
no les comprometiera,
infelices.”
Pura López Cortés.
Este cuaderno de versos fue escrito por inspiración de la poetisa almeriense Pura López Cortés, puesto que en una de las estrofas de su libro: De par en par (Almería, 1977), nos acusa de infelices por no tener el valor de decir aquello que nuestra razón nos pide y siente, yo era uno de esos infelices que callaba siempre para que su palabra no le comprometiera, y desde la lectura de estos versos cambié mi condición de cordero conformista y me prometí tener el valor de hablar siempre que tuviera algo que decir, desde el interior, desde el impulso creativo a golpe de intuición, desde el respeto a la imperfección, destrenzando el alma y el rayo que no cesa.
Otra de las estrofas de este sublime poema: “Infelices”, nos advierte: “Infelices quienes nunca sufrieron/ porque por no sufrir/ no amaron nunca,/ infelices./ ...infelices quienes por egoísmo no abrieron nunca; su corazón,/ de par en par, la frente, el corazón y la palabra./”
Pura López te agradezco tus versos de descubrimiento y aliento, los cuales me enseñaron que para ser poeta debemos tener el valor de desnudarnos por dentro, mordernos si es necesario, por ello te espero desnudo en el camino, en una nube, compañera, te espero.
También quiero pedir perdón a los árboles por escribir sobre papel.
Almería, 1983
NOTA PARA PALMERAL
Cuando en la primavera descubrí un brote epidémico poético en la Costa Blanca, decidí fundar una revista PALMERAL (Poético-Artístico), con ilustraciones de pintores, con la idea de recoger dátiles poéticos o dar a la luz los poemas que por los cauces editoriales no se pueden publicar. Por eso en la Colección Brotes de Palmeral no hay cribas, críticas ni censuras.
Llevado y abierto de nuevo a la poesía, veinte años después, en una nueva andadura poética de madurez, he recopilado algunos poemas de Desolación sin nombre autoeditado en 1983, a los que he unido nuevos poemas actuales que, para mi asombro, muy poco se diferencian de los anteriores, porque yo creo que en realidad siempre escribimos los mismos poemas. Los viejos poemas llevan un asterisco.
El autor, noviembre 2003
Esta desolación sin nombre que uno vive con alma de poeta y con las manos metidas en el corazón caliente y el sentimiento arañando cada segundo de nuestra existencia, como pájaros atados a las nubes de una ilusión creativa, salen al vuelo esta recopilación de poemas que ocupan un ciclo de veinte años de arreglos y desarreglos.
Lo he dividido en seis grupos: Diario íntimo, con pensamientos, ideas más que poemas. De la autodestrucción, engloba poemas del desarraigo. Odas a lo sublime, dedicado a personas a las que se lo debo y han influido en mi poesía. Desembarco en ti, son poemas de innovación, caprichos y desahogos. Desolación sin nombre, se refiere a la soledad de mi yo interior del alma que sufre, soltando lastre, dedicados a los que se van del mundo real y amargo en el que vivimos. Y los últimos, dedicados a algunas cosas insignificantes de este mundo.
En realidad son seis pequeños libros reunidos en uno.
Alicante, 7 mayo de 2004 (cumplí 57 años)
Segunda Edición
Ante el descuido de la primera edición, y, ahora, llevado por las sugerencias muy estimadas de diferentes amigos y poetas, he creído conveniente y necesario corregir los errores observados y completar la forma física del soporte y el modelo de la letra.
Alicante, 15 de Julio de 2004
Tercera Edición
Por agotamiento de la anterior. Tiene muy pocas variaciones respecto a la segunda edición.
Alicante, diciembre 2004
Cuarta Edición
He querido incorprar un Anexo con algunos poemas de mi nuevo poemario Hombres, bestias y máquinas, donde se pueden apreciar innovaciones estéticas actuales.
Septiembte 2006
ÍNDICE
PÓRTICO........................................5
DIETARIO ÍNTIMO
Soy fuego....................................................8
Yo me quiero............................................. 9
Soportes de dulzura...................................10
Balada erótica............................................11
Arder lleno de gozo...................................12
Desollando horas......................................13
Conóceme por el árbol..............................16
Balada erótica II........................................17
Sin título...................................................18
Me comeré a mí mismo...........................20
El osario................................................. 21
Artroplástica de rodilla...........................23
Tenazas que aprietan..............................24
Mis orines.............................................. 25
Desprecios y despr. de la margarita........ 26
ODAS DE LO SUBLIME
A Julia......................................................28
A Lucía.....................................................29
A Rosario Salinas....................................30
Ojos sin metáfora....................................31
A José Antonio Charques........................32
Décima a Manuel Roberto-Leonís..............33
Desaparece con el alba...........................34
DESEMBARCAR EN TI
Con la madrugada desembarco en ti.....36
Empeñada forma en la grisélida............37
El bruto bravo........................................38
Noviembre sobre las tapias..................39
Aquellas sucias venas...........................40
Oh, grávida granada deshabitada.........41
Hoy si detiene mi garganta..................42
Límite de tus lacios ausentes..............43
Falta de inversión en mi corazón.........44
Confesión pública.................................45
Estoy hasta...........................................47
Amor lapidado por infidelidades..........48
DESOLACION SIN NOMBRE
Os pido perdón.....................................50
Contra Ramón Fernández................... 51
Lágrimas por Miguel Hernández.........52
Llanto por José Hierro........................55
Llanto por Dulce Chacón.....................56
A LAS COSAS INSIGNIFICANTES
A clavo del abanico.............................58
Un garbanzo negro..............................59
A una lentejuela...................................60
A un viejo pincel..................................61
Al cero.................................................62
Al tornillo de unas gafas de sol..........63
A un botón de nácar............................64
A una grano de sal..............................65
A un pelo púbico.................................66
La tinta................................................67
cuando salgo derretido, nadando sobre el licuante
dolor de no ser tu hombre, y es que te quiero
sin límites en el terrenal mundo espiritual
de las últimas y apagadas noches sin luz ni
soy lo que soy
mis tetillas pequeñas y mis bellos[1] en las piernas,
la barba,
lija de tres días, y sobre todo,
preñar a las hembras y nacer hijos,
soy lo que soy y,
no me da la gana cambiar.
en la herida abierta me “masquiero”
porque me amo, yo me amo en
en mi propia saliva licuante elemento
ofrecida en el placer del conocimiento,
en el placer de la carne desollada
mientras espero el galope final
de palomas desplumadas.
Yo me fundo en mercurio caliente
y al salir de nuevo me repongo
con esferas viejas de relojes nuevos
excremento de horas
evaporaciones de arsénico
horas vedadas
horas incubadas en minutos
horas encarceladas y... horas incurables.
Luego reservo el mercurio de mis eyaculaciones
para engendrar frágiles vanidades
o árboles que otean montes mordidos
(apóstol de la plaza verde)
( santas en almíbar...)
de privilegiadas escopetas, disparos íntimos.
Somos menos que palabras, escombros de
oraciones, esperma accidental,
cada universo inventa una nueva realidad
la osadía de tu enferma imaginación.
Masturbación o un triunfo solitario
mezquino placer, egoísta, sin compartir amor.
A lo mejor, ya, no me saco más sangre
el alba está podrida, o, acaso,
todo, son imaginaciones mías.
Soy león que se come la corteza del aire
elefante sediento a la orilla del ruido
orilla del aire, corazón
corteza del cielo, trabajo
esquina del monte, espera
caminos acribillados, balazos
carne vestida de ti, mundo
mujer vestida de piel, tú
soporte de dulzura, pasión
amarillo, ayer
pájaros atados, a las nubes
amor colgado del jacinto, mujer
Mi carne desnuda eres tú.
Yo soy tú.
Mi carne de almendras y uñas
Yo soy tú,
Mi carne de espumas
Yo soy tú.
...pero, amor, tú no eres yo.
IV
BALADA ERÓTICA
Dormiré junto a la raíz de tu hombro
en la vertical de tu rosa latiente,
y en el celo de la primavera derretida
acariciaré el secreto de tu vientre,
y cuando gimas, mujer poseída,
yo también lloraré y te consolaré, la culpa,
de la virgen que perdió Eros sonriente
por la pérdida de un botón innecesario.
Dormiré junto a la raíz de tus senos
y al extraño calor de tu ardiente boca,
me comeré los pezones de la hierba,
antes de que lo copule el arado
con su espada de ardor enamorado,
reluciente al roce de la amada tierra, que,
algún día la lluvia la moje y lo fecunde.
Dormiré junto al líquido de tu saliva
húmedo como un pez que entra y sale
como la lengua de la mariposa,
sedosamente suave, besos y caricias,
y final de la espalda el rayo,
la golondrina blanca de espumoso vuelo.
con tu manita llena de un triste adiós.
¿Qué luz ruge entre mis metáforas?
VI
DESOLLANDO HORAS *
Aquí, en ninguna parte, en la nada,
estoy aquí, ¿no me ves?
soy la ausencia, quebrado de pies, suelto de manos,
en el aire, en medio del aire, sobre el aire valiente,
y un olvido certero y airado,
bajo el cuchillo caníbal rápido y caliente.
La música se desnuda de cuerdas
y las llorosas trompetas, nauseas de metal,
pusieron los corazones a secar, allí, junto al mío,
en la misma cuerda de un roto violín sin horas.
Aun recuerdo la humedad de tu herida
el eco de un sabor a clavos,
el graznido del cisne tigre sin rayas de cebra
la caricia de tu lengua desollada de horas,
olvidadas horas,
de trapecios besos en la fragua caliente de tu boca
y raíces de dientes derrotados en geografía...
...mi recuerdo se derrama hasta desaparecer
...mi recuerdo despojo de deseos, moneda transeúnte.
Llanto a la puerta de la vida que se va,
se me va entre clima de dolor,
se me va entre héroes y heridas.
VII
ESPEJISMO *
Soy el espíritu de la quintaesencia encontrada
la fantasía no es, siquiera, evasión
conmigo comparada
Soy la adulación incansable
y el círculo más perfecto
en alta estima me tengo
jardín de los espejos
donde mirarse está prohibido
el jardín es la imagen y el espejo no existe
Soy espejismo sin materia en la que arden
soy todo y no soy todo
yo soy tú: jamás abandono
Jardín donde se detiene la hierba
y el trébol cuenta sus hojas
en la esperaza de su equívoca realidad
y el mugir del corazón ante el espejo
de ese puñado cielo sin nubes que,
piernas ligeras sobre la sierra,
azul y angustiada, los pinos rezan.
Soy relámpago entre las manos que moldean
la forma del cuerpo, sin esquinas, labrador,
holgazán en tu regazo, sutil manifestación feliz.
VIII
CONÓCEME POR EL ÁRBOL *
Somos hijos del sol
con rayos de ramas y frutos de luz verde,
con sabiduría de savia, memoria vegetal,
entre raíces lloramos cárceles y condenación,
¿pero qué soy yo?, nada de nada,
la metafísica de la nada
la negación torpe de todo lo negro.
Ellos saben para qué viven,
yo no sé por qué estoy aquí,
mudo y desarmado y... enamorado del azul
de cada lágrima: hoja seca
el con corazón sin latidos.
¿Tengo razones para pensar que no soy
un árbol ni un gran fruto?
pero tampoco, razones tengo, para creer lo contrario,
¿a lo mejor soy un árbol retorcido en sí mismo?
Sabemos que el hombre existe porque ha sido
capaz de definirse a sí mismo ¿y a los demás?
quién nos define, sino el mismo hombre,
por ello ¿no puedo ser un árbol sin saberlo?
pues tengo savia y no me puedo definir.
La definición es el camino más corto hacia el error.
Yo soy la idea que tenga de mí mismo
y eso me destruye y me pudre
siento lo que pienso y sufro por pensar
me da miedo poner siempre en juego mi prestigio
de ser la encina más vieja de este valle,
de ser única cuna de miles de estorninos,
que cada tarde hoguera en vela tristes
es una pelea a muerte contra ellos,
y temo al viento leñador de sus alas
contra el incendio y las cenizas podridas.
Lucho por sobrevivir sin miedo a comprometerme
miedo al ridículo, miedo al hacha, miedo a la risa
feliz quien no tenga miedo.
los hombres no tienen miedo,
los pájaros no tiene miedo,
los árboles sí lo tenemos.
Seré la madera de tu traje
que el sastre de los pinos, tus
espaldas medirá con la longitud de una rosa,
y bajarás al subterráneo foso
que los habitantes del lodo amasarán.
IX
BALADA ERÓTICA II *
...te acercas hacia mí, y con el látigo de tu boca,