CINCO EXCURSIONES EXPELEOLÓGICAS Y ARQUEOLÓGICAS EN MÁLAGA POR EL GRUPO GEMA.
Por Francisco Sánchez Bernal (transcrita y ampliadas por Ramón Fernández)
Estos fragmentos pertenecen al “Diario de excursiones espeleológicas y arqueológicas”, del pionero grupo malagueño de montaña GEMA, tan sólo se conservan catorce de estas páginas. Se han perdido los escritos sobre las expediciones a la Cueva de El Gato en Benaoján y Montejaque, o al teatro romano de Acinipo en Ronda, la Cueva de los Órganos en Mollina en sierra La Camorra, la cueva de la Pulsera, las muchas escaladas en el Torcal, y la sima de la Mujer en el Torcal de Antequera, a La Pileta o expedición a la misma cueva de Nerja, río Higuerón (Figiliana) o la cueva de Nerja, La Mina en Cala del Moral, Cueva del Tersoro, del Suizo o Higuerón, las zorreras de Benalmádena etc... Fueron cuatro años de excursiones semanales.
El grupo GEMA (Grupo Espeleológico Malagueño) lo fundó José Luis Rodríguez, el de la Japonesa, sobre 1966, tenía su sede en la antigua Fonda de la Victoria, un callejón de la Calle Camas (Málaga). Compramos a plazo un gran equipo de montaña y espeleología, desde botas, ropas, cuerdas sintéticas, mosquetones, arneses, piolet, tiendas de campaña... No recuerdo los nombre de todos los componentes por eso no los nombro, para que no me falte ninguno.
También hicimos algunas captura de alimañas con cepos: ginetas, tejones, zorros y algún que otros gatos salvajes o gato clavo, por ello también nos llamábamos alimañeros, estas descastes se hacían por la sierra de Casabermeja y los montes de Málaga por encargo de algunos cortijeros (ahora está prohibido).
1.- Día 10 de marzo de 1968
Exploración de la Cueva del Toro (Torremolinos)
Salida del grupo [GEMA] de Málaga, a las 10 de la mañana, aproximadamente, con todo el material necesario. Llegada a la cueva a las 11 horas aprox.
Después de prepara el equipo, comienza le bajada, la cual se tiene que efectuar por una soca o socarreña (tubo a presión) de unos cuatro metros de profundad, la cual desemboca en una sala en forma casi circular de unos 5 metros de altura y unos 8 ó 9 metros de largo, la cual por su parte izquierda y al frente de la entrada hay una pequeña galería que dobla en ángulo recto teniendo una longitud total de unos 10 metros, al final de las cuales hay una pequeña sala en la que se encuentra una sima de unos 8 metros de profundidad, una vez bajada esta sima se posa uno en una especie de plataforma que a su izquierda y derecha aparecen otra sima y una gran sala de unos 15 metro de altura y 10 de largo, a la derecha se encuentra un bloque de estalactitas desde el suelo, a la cual se le denomina el Toro. Debajo de esta mole estalagmítica hay pequeña sima de poca profundidad: A la izquierda de esta gran sala, removida en suelo de piedras aparece una grieta estrecha que desemboca en otra sala más pequeña… (el folio con la continuación del texto se ha perdido)…

2.- Día 11 al 12 de marzo 1968.
Exploración en el Puerto de Emperadores (Cueva de Pasos Largos y Cortijo del Chorrito).
Salimos de Málaga a las 13 horas del día 11, debido a circunstancias imprevistas para nosotros que nos hicieron retrasar la partida.
Casi todo el trayecto lo efectuamos con normalidad pero faltando pocos kilómetros para nuestro punto de destino, nos encontramos con una niebla muy espesa y una lluvia fuerte que nos hizo aminorar la marcha, llegamos al Puerto de los Emperadores (Ronda), alrededor de las 3 de la tarde.
Dejamos los vehículos (un 4L y una escúter Lambreta) junto a una casa de peones camineros y emprendimos el ascenso a la sierra con todo el material necesario en los macutos. En camino al puerto donde habíamos pensado acampar resultó muy penoso y difícil de ascender, debido a la inclinación del terreno y a las inclemencias del tiempo, ya que motivado por la niebla teníamos que reorientarnos constantemente.
Después de una larga subida a marcha lenta, aproximadamente, llegamos al puerto elegido de ante mano por un miembro del Grupo GEMA que lo conocía (Pepe Luis nuestro jefe y experto conocedor del terreno).
Rápidamente montamos las tiendas de campaña y preparamos la cena, terminando alrededor de las seis de la tarde. Dimos una vuelta por el contorno, llegamos hasta la cueva de Pasos Largos (famosos bandolero), de la que examinamos al entrada, decidiendo explorarla al día siguiente, pues ya empezaba a anochecer y el tiempo estaba empezando a lloviznar. Regresamos al campamento base y alrededor de las 10 de la noche nos acostamos en los sacos de dormir dentro de las dos tiendas, porque allí arriba hace mucho frío. Estaban situadas en un risco con terraza, oíamos graznar una gran abundancia de grajillas negras.
Al día siguiente, 12, nos levantamos muy temprano, el tiempo era bueno, desayunamos pan con matequilla, hicimos fuego para calentar el café con leche condensada. Siguiendo una antigua calzada de piedras como una víua romana, nos encaminamos otra vez en la cueva de Pasos Largos. Preparamos los carbunos y las linternar de la marcas Winchester de gran capacidad para pilas. Esta cueva está situada en la ladera de una pequeña colina, su entrada es casi invisible, aparece de pronto aunque es amplia, accede a un salón de unos 8 metros de largo por 4 ó 5 de ancho, es de techos bajos, en las que se encuentran dos grietas que comunican a otros salones. Uno de ellos es pequeño y hay que entrar arrastrándose, una vez dentro presenta gran belleza natural. La otra sala es mucho más amplia, la mayor de las salas se aprecia que ha habido bastantes derrumbamientos que han cubierto gran parte del suelo, posee también bastantes formaciones estalagmíticas, una piedra que parecía estar pulida y unos trozos de cerámica muy tosca, de la que recogimos muestras para su estudio. Esta cueva parece no presentar gran interés arqueológico. Nos dirigimos al campamento, lo desmontamos y marchamos para El Burgo (pueblo de la Serranía de Ronda).
Una vez en el pueblo fuimos a la casa del cura, el cual tenía que darnos un trozo de cerámica perteneciente a una vasija de gran tamaño con dibujos en formas geométricas, círculos, posiblemente árabe, encontrada por un vecino en la zona. El cura también nos enseñó un hacha de piedra de 22 centimetros de longitud, perfectamente pulimentada que fue encontrada por un muchacho del pueblo en la inmediaciones del Cortijo El Chorrico, situado a unos dos kilómetros de El Burgo en dirección Málaga. Un brigada de la guardia civil no estuvo preguntando sobre nuestras actividades montañeras, le enseñalos un cuchillo de sílex, y dijo que eso era pedernal y por poco nos lo rompe.
Rápidamente nos pusimos en marcha a dicho cortijo con terrenos sembrados de trigo y, previa autorización del sueño del mismo, exploramos los alrededores. Al lado del cortijo y muy próximo hay una gran roca sobre la que primeramente se centró nuestra exploración, donde encontramos trozos de cerámicas y sílex de los cuales algunos presentaba muestras de talla, todo esto fue encontrado al pie de una gran roca calcárea. Poco a poco mirando cuidadosamente por todas partes, llegamos a todo lo alto del repecho donde efectivamente había una excavación, apareciendo gran cantidad de tejas y gran cantidad de cerámica de gran tamaño y una moneda de cobre probablemente romana.
Después de esto, descendimos y nos dirigimos a una sierra de labor situada un poco más en dirección al El Burgo, detrás del peñón, y cual fue nuestro asombro al encontrarnos repentinamente con una cantidad enorme de trozos de sílex de todos los tamaños y forma de color negruzco, todo tallados, unos con formas de trozos de cuchillos, puntas de flechas, raspadores etc. etc., diseminados en una gran área y a flor de tierra. También había grandes trozos de silex semienterrados y diedras de donde los había sacado con la técnica de la percusón. Nos daba la impresión de que aquello debió ser un taller de fabricación de silex. Pronto llenamos un macuto con los trozos de silex recogidos Ramón y yo, ya que Pepe Luis y los otros estaban quedaron cerca del coche, en la carretera, a unos 500 metros de distancia. Empeñó a caernos una tromenta de agua muy fría y Ramón y yo, turnándonos con el macuto al hombro porque pesaba mucho, llegamos al 4 latas donde estaba Pepe Luis y Loli su mujer.
Nota.- Al pie de esta hoja hay una nota que dice: "Paco Bernal Sánchez y su socio Ramón el arfotunado". (Me añadía lo de “ar” porque imitábamos muchas palabras de los catetos de los pueblos. Me llamaba el afortunado porque yo encontraba muchas cosas sin proponérmelo.
3.- Día 14 de marzo de 1968
Expedición a El Chorrito (El Burgo) y Los Murciélagos.
Como ya planeado el día 12, fuimos nuevamente al cortijo El Chorrito para recoger algunos trozos de sílex, así que salimos de Málaga muy temprano y alrededor de la 10 nos encontrábamos en el cortijo, todo el grupo.
Una vez allí, nos encaminamos a las tierras de labor, senbradas de trigos, y empezó nuevamente la recogida, ampliando aún más áera de búsqueda. Prontro llenamos dos bolsas, que llevábamos a propósito para ello, cesando a continuación la recogida de más trozos por considerar que llevábamos bastantes y no podíamos con más.
Comezamos a continuación una exploración por los montes de los alrededores del cortijo sin encontrar nada positivo, así anduvimos hasta las 3 de la tarde, aproximadamente, buscando a continuación un buen sitio donde almorzar, nos comimos una arroz caldoso con coneja de campo, que etsba delicioso, en un bar de El Burgo.
Terminado éste y de regreso a Málaga, al cruzar un puente sobre el barranco del río de Jorox, nos encontramos con dos cuevas muy cerca de la carretera que nos llamó la atención, decidiéndo explorarlas. Ambas están situadas en las paredes que forma la cañada que atraviesa el puente, una en frente de la otra a media pared.
Fuimos primeramente a la más cercana –cueva que tiene dos entradas, una en la pared de la cañada y otra en los alto, la cual no se ve hasta que no se penetra en la segundo salón de la cueva, pues esta tiene dos salones en forma de corredor, el primero de más de 4 metros y 10 de profundidad por 3 de altura, al fondo del cual se abre una grieta que comunica al segundo salón, éste de forma casi circular de 8 metros de diámetro por 6 ó 7 de alto, en cuyo techo se abre la segunda entrada. En este salón y debajo de la mismas hay un grieta muy extrecha por la que no pudimos penetrar, y que comunica con una sima de bastante profundidas; esperamos ensanchar la entrada para poder explorar la sima. Hemos hecho un plano de la cueva y una pequeña excavación en la que han aparecido unos trozos de cerámica que traemos para su estudio.
Explorada esta cueva, olía muy mal, vimos en su interior millones de murciélagos colgados de los techos, el suelo esta llevo murcielaguiana o excremento de murciélagos, por ello la llamamos de los Murciélagos. A partir de entonces para otra expediciones en esta cueva compramos unos monos de trabajo color crema. Luego nos dirigimos a la otra cueva de enfrente. Esta es de mayores dimensiones, presentado un corredor a la entrada de unos 2 metros de ancho por 5 de alto, dividido en tres partes paredes que cuelgan del techo y a todos lo ancho del corredor, y que dejan solamente una quequeña abertura entre el suelo y la pared, por la que hay que introducirse arrastrándose, llegando hasta una salón pequeñito en el cula por su parte superior se abre una galería que hemos explorado sin llegar hasta el final, dejándolo para otra ocasión en la que vayamos con mejores preparativos espeleológicos.
Escarvamos un poco en el corredor y aparecieron restos de cerámica que por su aspecto puede ser muy antigua (neolíticas) y un golgante (un caracol agujereado por su parte superior). Todo ello lo hemos entregada al museo de la Alcazaba para su estudio. Cuando el doctor Casamar, conservador por entonces de la Alcazaba de Málaga los vio no se lo creía, llegó a la conclusión que podrían ser silex o pedernal de reciente manufactura, de los usados para incrustaciones de los rastrillos de madera para la trilla.
Terminadas estas exploraciones y después de informarnos de la localización de otras cuevas por aquellos contornos regresamos a Málaga llegando sobre las 8 de la tarde.
A estas cuevas fuimos muchas veces más. Abajo de puente había una manantial o renacida el río, un agua de gran calidad al paladar.
4.- Día 19 de Marzo de 1968
Motivo: Exploración de la Cueva de las Cabras (Sierra de Camarolos)
Salimos de Málaga a las 9 y media de la mañana con dirección a Colmenar, llegamos a un cortijo aproximadamente a las 10 y cuarto.
Una vez allí preguntamos por la situación de todas la cuevas que pudieran existir en la Sierra Prieta, y nos informaron que había una, a unos dos kilómetros, pasado el cruce de Antequera-Granada klm. 525, en lo alto de dicha sierra.
Nos dirigimos allí y alrededor de las 11, comenzamos la ascensión.
Primeramente cruzamos una sierra de labor al pie de las que encontramos escasos restos de cerámica de la que recogimos muestras para su examen y gran cantidad de silex de varias tonalidades, incluso trozos bantantes grandes, aunque por su apariencia parecían no estar tallados, de lo que también recogimos muestras.
Después de adentrarnos desde la carretera, un kilómetros aproximadamente, comenzamos la propiamente dicha ascensión a la sierra. Esta fue bastante penosa debido a la altura e inclinación de la misma. Al cabo de unas dos horas logramos llegar al punto que nos habían indicado, el cual es fácil de identificar desde la carretera por haber un árbol que se encuentra aislado, al pie del cual se encuentra la Cueva de la Cabras, que íbamos a explorar.
Cabras Datos generales de la cueva de Las Cabras
Es una cueva formada por derrumbamiento de rocas ha servido como aprisco para guardar cabras, porque el suelo de esta se encuentra cubierto por un espesa capa de cagarrutas duras.
La entrada se puede hacer por dos bocas, una en forma de pozo y la otra al mismo nivel del suelo que da directamente a la única sala de la cueva. Esta sala es de forma rectangular de unos 5 metros por 10 de largo, al fondo de la cual y enfrente de la entrada se encuentras unas pequeñas grietas inaccesibles por su entrada y por la poca solidez de las rocas que la rodean.
El techo de la sala está formado por una gran losa que junto con el suelo forma un triángulo rectángulo pues este sale desde el mismo suelo en ángulo de unos 60 º hasta la otra pared. (Hay un dibujo esquemático).
Hicimos una pequeña excavación en el suelo de la cueva y nos aparecieron restos algunos que nos indicaran que hubiese sido habitada por el hombre, incluso por los alrededores tampoco aparecieron restos de cerámica, aunque sí trozos de silex sin talla alguna.
En vista de la poca importancia que presentaba esta cueva, proseguimos la exploración a los largo de la sierra, sin encontrar nada positivo a nuestro interés, por lo cual decidimos explorar la cara sur de la sierra de Camarolos, a un kilómetros al norte de esta cueva.
Tampoco encontramos nada excepto otras cuevas muy pequeñas formadas por desplomes de rocas y sin importancia alguna que forman un círculo abierto por su extremo Este y Oeste, quedando en el exterior un pequeño valle en el que encontramos una especie de pozo de escasa profundidad, que parecía haber servido de hornos parta cocer ladrillos. Se hicieron fotos de dichos hornos para su posible identificación. Junto al poco encontramos restos de cerámicas muy desgastadas.
En el camino de regreso, bordeando la primera sierra por su parte baja sin encontrar restos arqueológicos algunos, considerándolo de poco interés. No obstante pensamos hacer una segunda exploración por la cara Norte de la sierra de Camarolos.
5.- Día 24 de Marzo de 1968
Exploración al Valle Liga en Sierra Blanquilla
Salimos de Málaga el sábado día 23 de marzo dirección a Ronda, por la carretera de Pizarra, con objeto de pasar la noche en la sierra y ganar tiempo para el domingo.
Dicho día nos levantamos a las 7 de la mañana y después de desayunar nos encaminamos al Valle de Lifa, situado en Sierra Blanquilla a unos kilómetros de Ronda por la carretera Nacional 341 (Ronda-El Burgo-Alozaina). Pronto llegamos al pie de la sierra, preparamos el equipo de montaña y emprendimos el camino hacia el valle. Después de adentrarnos por al sierra unos dos kilómetros, llegamos al valle Lifa. Aquí hay ruinas de una torre de vigilancia árabe. Una vez allí, buscamos la sima llamada del Carramolilla, sima que creemos no presenta ningún interés arqueológico, porque no había huellas de que el hombre del neolítico hubiera estado por allí, carecía totalmente de restos de cerámica u otros objetos. Lo que sí es digno de mencionar es una pequeña cueva que se abre en el fondo de la sima, cueva esta de gran belleza natural por sus formaciones estalactititas, aunque no es de grandes dimensiones. Pensamos que había que hacer fotografías de la misma, pero sería en otra futura expedición.
Explorada la sima, nos dirigimos a la Cueva de Lifa, situada en una pequeña terraza en una pared rocosa vertical a la que se puede llegar por un camino bastante difícil y peligroso. Se halla a unos 3oo metros de la Torre de Lifa dirección Sureste.
Esta cueva sí presenta interés arqueológico, se encontramos bastante cerámica, de la cual hemos recogido muestras para su posterior estudio. También hemos hecho un plano de la misma el cual adjuntamos a este informe (se ha perdido el plano).
Examinada esta cueva y tomadas los datos necesarios para su posterior identificación, regresamos a punto de partida. Llegamos a Málaga alrededor de las ocho y media de la tarde.
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El Wito, un pastor, Paco, Loli, Carlos y Ramón Ramón, el perro Frico, Pepe Luis, Carlos y Paco en la Torre de Lifa (Ronda)
Concordancias con otros textos de expediciones: Yo estuve en la Cueva del Tesoro II
contacto: ramon.fernandez@ono.com