Cartas de editoriales y periódicos rechazando algunos de mis trabajos enviados

                                                                               Por Ramón Fernández Palmeral

          Durante años envié mis originales a editoriales (desde 1990) y a periódicos españoles, y también a premios literarios, jamás gané uno. Me costó años desengañarme de que si eres un desconocido nada tienes que hacer en el mundo de las publicaciones, salvo que ganes un premio (los amañados son imposibles y los limpios una lotería) o te pagues tú la edición de tu libro que es como tirar el dinero a la basura. Con esto no quiero desilusionar a nadie aunque la esperanza sea un engañador, ya lo dijo Nieztzshe. Pasados los años hice una bonita colección de cartas son esa coletilla de "lo lamentamos", que gracias a Dios no las tiré, las guardé y como curiosidad aquí las muestro, he realizado una selección de las editoriales más importantes, como si fueran verdaderas heridas gloriosas de guerra de un escritor no frustado sino desengañado de la gloria y del Parnaso. La mayoría de las directoras, asesoras de los comités de lecturas y de departamentos literarios son mujeres, y por lo general, ellas no se casan con nadie pero es que tampoco arriesgan, salvo que lo vean muy claro.

           Me voy a permitir dar unos consejos a los noveles, porque sé positivamente, que nadie escarmienta en cabeza ajena. Os digo que no perdáis tiempo enviando originales que no hayan sido revisados por algún amigo capacitado en Letras o corrector de estilo,  no puede aparecer una sola falta de ortografía, ni un errores.  Pásalos por el registro de la Propiedad Intelectual. Otras editoriales no quieren originales no solicitados o que no vengan de Agentes Literarios o ya leídos y garantizados.  Selecciona editoriales que editen temas semejantes al escrito, puedes mandar a varias editoriales a la vez. Remitiendo no más de veinte páginas del texto, te saldrá más económicos, no se deben mandar textos por correos electrónicos adjuntos, te los copiarán y luego con el procesador de textos se hacen virgerías. Hay que unir una sinopsis al trabajo presentado y copia del registro de la Propiedad Intelectual, ha de ir impoluto, sin esperar compasión de los editores, ellos son empresarios no descubridores de talentos, ellos reciben miles de originales. Y el tuyo les  tiene que impresionar desde la primera frase, han de creer que se encuantra con un escritor con secretaria particular. Las cartas de remite de la obra han de ser cortas, no lloriques ni supliques, y por favor, no les respondas cabreado. Por otra parte abundan editoriales paras las auto-ediciones, yo aquí no perdería mucho el tiempo, sólo es vanidad, porque una edición sin un márketing y un distribuidor competente, dura en la librerías tres semanas y media,  y por lo general no hacen reediciones, es un negocio para ellos, pero no para quien se lo ha pagado. 

          Como novel no pierdas el tiempo con los agentes literarios, ellos patrocinan y trabajan para escritores consagrados que es donde pueden ganar un duro con el porcentaje de su representación. No pienses que, porque tus trabajos sean buenos, ya se tienen que editar a la fuerza. Tómate con filosofía las negativas, que no pasen al plano personal, no te cabrees, que no te afecten.

                                                                         CARTAS SELECCIONADAS DE "LO LAMENTAMOS" DE EDITORIALES

 

Anagrama

Editorial Aguaclara
Editorial Planeta
 

 

Ediciones Aljaima

Editorial Visor
Agente Literario
Ollero&Ramos
Desclée De Brouwer

 

Tusquet
Alfaguara
Temas de hoy
Temas de Hoy
 
Grupo Editorial CEAC
Editorial Planeta
Eldhasa
Trota
Eldhasa
Seix Barral
 

Ediciones de la Torre

Planeta

 

Alianza Editorial
     

 

                                                                          Algunas reflexiones o lloriqueos de un escritor defraudado

     Estas personas, empleadas en los diferentes departamentos literarios de las editoriales, no son los culpables de mis fracasos literarios (dígase publicaciones), quizás yo sea muy malo, no esté al día, no me preparé bien, no leí lo suficiente, o apunté demasiado alto, o me hice demasiado viejo (descontextualizado)  no sé, yo creía que los escritores eramos atemproales. La cuenstión es que jamás conseguí que me publicaran una novela y luego, mi sueño, vivir de la novela o como novelista  serio, dígase Arturo Pérez Reverte o Antonio Muñoz Molina, mis ídolos.

   La lección puede ser simple pero compleja, hay que pensa en  escribir novelas que interesen a las editoriales (Los pilares de la tierra, La catedral del mar, Código d,Vici, Harry Poder), y al público que en definitva, quiere leer lo que lee todo el mundo en ese momento, porque el público compra lo que les venden los anuncios de revistas especializadas, es increíble, pero cierto. Ellos buscan el "best seller" árdua labor la del negocio editorial tener que pagar derechos de autor, las facturas de imprenta y a obreros cada mes. La gente común no quire ser diferente, quiere imponerse a los demás desde su medicridad.

    Tampoco  quise ser un negro de otro novelista con nombre famoso, negros los hay a cientos, en la novela y en la prensa. ¿Y cómo se empieza a ser novelista? ¿Cómo se hace un nombre el novelista novel novelista? Son las preguntas más frecuentes.  Evidentemente, partimos de un error, y es que queremos convertir nuestro esfuerzo intelectual en dinero, y es que la novela es arte, y el arte no tiene contravalor tangible,  queremos que la novela nos retire de trabajar, y esto es grave, gravísimo. La evidentemente es, o te coge un Agente Literario que que haga la cama o tú tienes que ir por ahí de chapero o exponiendo tu culo.

    Los editores le echan las culpas de sus pocas ventas a que hay  pocos compradores, pocos lectores, y el mercado está saturado. Pero también es un error pensar esto como fracaso, si hubiera más compradores y lectores habría más editoriales, y por lo tanto más competencia, estaríamos en la misma tesitura, a más ventas más empresas editoriales a la búsqueda de mercados. Quizás todo pase por una renovación del libro, un libro de más calidad, más atractivo, más introducido en las modas o necesidades de los lectores, es decir, prostituirte. Cuando la moda va por la venta de la novela rosa, todos se tiran al mismo panal, cuando el Código Da Vince vende todos a lo mismo saco Templario, y el mercado se satura. Lo importante es la marca del autor, luego la especialización, el márketing y la calidad, y sería un gran apoyo la televisión, que por cierto, no apoyan nada al libro, porque el libro es un competidor de la televisión. Pero en cuanto anuncian un libro, que suelen ser colecciones, éste se vende a millones, como la reedición de Macondo de García Marquez. Me gustaría saben qué buscan los editores en lo autores,  además de sanear sus cuentas. ¿Qué pasa, que al libro hay que ponerle música, pues habrá que ponerle música en las pastas, CD´s? 

 

     Mándame tus lloriqueos o experiencias a (ramon.fernandez@ono.com) y los publicaré aquí: