BUSCANDO A ANTONIO MACHADO EN BAEZA

Miércoles, 20 de Junio 2007
I.-A modo de estado de la cuestión
Estimado dos Antonio:
No sé qué me mueve esta vez a escribirle de nuevo, don Antonio, no lo sé, más que nada, creo que es el recuerdo nostálgico de mi visita a Soria en el 2006, hace ya un año, como bien recodará usted por el epistolario póstumo que le dediqué, estuvimos mi mujer (Julia Hidalgo) y yo buscándole en Soria y provincia, con motivo del I Centenario de su llegada a esa ciudad chiquita y silvestre como una flor a la que yo llamo cariñosamente Leonor. Y la verdad es que, en aquel viaje encontré más de lo que inicialmente buscaba, además he hecho amigos "filosorianosmachadianos". Ahora tanto el Ayuntamiento de Soria que cambió de edil como las autoridades castellano leonesas de la Junta, se han portada muy bien en esta efemérides, han echado el resto, ¿no se podrá usted quejar, digo yo? Además crearon hasta una web que le adjunto con información puntual. ¡Ah!, se me olvidaba lo más importante, y es que este año 2007 fue declarado por decreto como año de Antonio Machada en Soria, comisión presidida por la Vicepresidentea Primera DEL Gobierno María Teresa Fernández de la Vega, incluso en la reunión estuvo su sobrina Leonor Machado.
Ahora, en este mes junio de 2007, me brotaba una acuciante necesidad de ponerle al día de cómo están los asuntos machadianos en Baeza, que no hace falta escribir entre paréntisis Jaén, porque Jaén es hija de Baeza. La Baetia de los romanos, ¿recuerda que usted la llamó: “la ciudad moruna” (CXVIII, v.1, 1913), y "mi rincón moruno" (España en paz, verso 1), y también «un pueblo húmedo y frío,/ destartalado y sombrío,/ entre andaluz y manchego/" (CXXVIII, mayo 1914), a donde llegó usted como lanzado por una honda numantina, a llorar y no a amar que es lo terrible de esta triste estancia; quizás por su luto y su dolor incontenible, por su nostagia de los paseos entre San Polo y San Saturio entre los melacólicos chopos del río Duero "en su curva de ballesta", con el "viento perfumado en primavera", y el canto de los ruiseñores. No supo ver, aquí en las tierras brillantes como las aceitunas, con su luz provocadora del sur donde los ruiseñores son vencejos a millares fondeando en el azul, donde los cenobios son de la mejor piedra dorada y los palacios del mejor Renacimiento andaluz, donde el espejeante Guadalquivir-niño, ángel aún, con toda su grandeza inspiró o liberó la mejor poesía mística que San Juan de la Cruz traía presa desde Toledo, y le impulsó a escribir "En una noche oscura,/ con ansias en amores inflamada, ¿oh diosa ventura!, salí sin ser notada, / estando ya mi casa sosegada..."
Y es que le tengo que regañar, don Antonio, usted fue muy suyo, no se dejaba querer, era arisco y serio, pensaba demasiado en sí mismo. Y en que esa buscada adrede soledad en la tardes triste por el Paseo de la Muralla baezana, en contraposición al carácter alegre andaluz, se pagar caro. Por eso su estancia en Baeza, salvo algunas excursiones a la Sierra de Cazorla, ya en 1919, fue, como usted mismo dijo un "destierro", un destierro burocrático con infinitos deseos de volver a su Madrid de tertulias, prensa y bibliotecas. Si usted quiere ser feliz en un lugar, aunque sea de La Mancha, usted se tiene que acoplarse al engranaje de las costumbres y vida del nuevo lugar, el lugar se lo recompensará porque eñ lugar nunca se va a adaptar a usted. Es lo que se llama integración social a la nueva tierra de acojida, aunque esto suene demasiado a título de un libro de sociología, es cierto.
La bien atorreada y cercada ciudad por el arráez Audallamir de la que habla el más antiguo de los romances fronterizos de 1368, es Baeza, con ochenta mil peones - caballeros cinco mil...; que junto a Úbeda forman la comarca de La Loma, aceituneras porque su tierra y clima es la mejor para la variedad picual y hojiblanca, son joyas renacentistas Patrimonio de la Humanidad, pero su mayor riqueza son sus gentes emprendedoras y asentadas de cabeza. Reza un eslogan Baeza: Renacimiento entre olivos.
Después de aquella tragedia o catástrofe sentimental y espiritual de la muerte de su jovencíma y queridísima esposa Leonor, al año de casados, usted pidió salir de Soria con toda urgencia, alejarse del recuerdo como si estos asuntos del alma lastimada fueran posible, solamente la oración interior que aconsejaba practicar San Juan de la Cruz, el intransigente, que también vivió aquí en el s. XVI, es reconfortante para los espíritus tremendamente heridos que quieren salir de la noche oscura. Evidentemente usted no era religioso, sino de tardiciónliberal republciano, en cambio, alguna poesía suya, creo en mi modesta opinión, que podría semejarse a lo lírico-místico, si cabe esta formulación crítico-literario. ¿O es que acaso ese Cántico espiritual entre el alma de Cristo y su esposo, cuando escribe la silva: “¿Adónde te escondiste,/Amado, y me dexaste con gemido?/Como el ciervo huíste,/Habiéndome herido;/Salí tras ti clamando, y ya eras ido/”; no es caso similar a la silva machadiana «Un loco»: “Huye de la ciudad. ¡El tedio urbano! /–Carne triste y espíritu villano!/ No fue por una trágica amargura /este alma errante desgajada y rota; purga un pecado ajeno: la cordura,/la terrible cordura del idiota”.
Por San Juan hemos venido a Baeza mi mujer y yo, hemos llegada con ilusión a esta tierra de ballestas en los olivares vencidos de olivas color ciruelas. Por ello, nuevamente, me mueve el placer del viaje y de la investigación literaria. Habíamo cambiar los Picos de Urbión o Tierras del Alvargonzález por la Sierra de Cazorla o “Mariposas de la sierra”, (28 de mayo 1915), número CXLII, de Poesía Completas.
Recordemos que usted conoció a Leonor Izquierdo Cuevas en octubre de 1907 en la pensión de sus tíos: Isidoro Martínez y Regina Cuevas. Se casaron dos años después, luego ese viaje a París, donde seguramente, al respirar el aire viciado y húmedo de esta mega-ciudad francesa, enferman sus pulmones acostumbrados al aire puro y seco de Castilla, ha contraído la misma enfermedad que Gustavo Adolfo Bécquer: tuberculosis. El 14 de julio de 1911 vomita sangre, desesperadamente salió a busca a un médico pero era la fiesta nacional francesa y no encuentra a ninguno, a la mañana siguiente la lleva a Maison Municipales de Santé, sanatorio donde acogían los enfermos extranjeros, le recomiendan el clima altiplano del aire puro de Soria, pedirá dinero prestado a Rubén Darío para el viaje en tren, el 15 de septiembre están en Madrid, y en seguida regresó a Soria; le espera una dolorosa agonía de más de un año y muerte a las diez de la noche de 1 de agosto 1912, tenía 18 años.
Usted llegó a Baeza destrozado, no era para menos, el recuerdo de Leonor le persigue, le obsesiona no sabe muy bien cómo seguir adelante. Es otoño y el invierno debió ser frío, este poema desgarra la sierra y muerde las lomas de los olivares:
Tiene Cazorla nieve,
y Mágina, tormenta.
su montera, Azniatín. Hacia Granada,
montes con sol, montes de sol y piedra.
(CXXXIX, noviembre de 1913).
Está que se vuelve loco, como lo demuestran los poemas creados en los primeros años en Baeza, que le exhalan a escribir “Es un tarde mustia y desabrida/ de un otoño sin frutos, en la tierra/ estéril y rauda/ donde la sombra de un centauro yerra”, escribió en su poema «Un Loco» publicado en El porvenir castellano, el 27.I.1913. Son poemas monódicos. No olvidemos que «A un olmo seco» se compuso en Baeza y se publica en el mismo periódico el 20-II-1913. «El dios ibero» pide explicaciones al Todopoderoso: “Este que insulta a Dios en los altares,/ no más atento al ceño del destino,/ también soñó caminos en los mares…», publicado también en el porvenir en mayo de 1913. El mar representa lo indistinto, donde se sepulta todo lo perpetuo. Otro estremecedor poema es el CXIX “Señor, ya me arrascaste lo que yo más quería./Oye otra vez, Dios mío, mi corazón clamar». Continúa publicando en Lectura y escribe con tristeza persistente a su amigo José María Palacio en Soria, a quien pregunta en un poema:
Palacio, buen amigo,
¿está la primavera
Viendo y a las ramas de los chopos
del río a y los caminos? En la estepa
del alto Duero, Primavera tarda,
¿pero es tan bella y dulce cuando llega!...
¿Tiene los viejos olmos
algunas hojas nuevas?...
(El porvenir castellano, 8.V-1916)
Usted salió de Madrid hacia Baeza en tren a finales de octubre de 1912, hizo trasbordo en Baeza-Emplame (hoy estación Linares-Baeza) y luego tomó el tranvía eléctrico hasta Baeza. Hay que recuperar este tranvía que llegaba a Úbeda. Vía estrecha que era conocido como "Tranvía de La Loma" que duró desde 1904 a 1966. Desde la estación de Baeza se aventuraba hacia levante, buscando las pujantes localidades de Úbeda y Baeza. Este tranvía efectuaba un recorrido común hasta la estación de La Yedra, desde donde se bifurcaba hacia las dos localidades referidas más arriba. Luego quedó como un San Ramón Nonato, no nacido, el proyecto ferrocarril Baeza-Utiel, que hubiera sido un gran desarrollo para la zona.
II.-Viaje a Baeza
Estimado don Antonio:
Salimos mi mujer (Julia Hidalgo) y yo el 20 de junio desde Alicante, después de comer, por la tarde y por la A-31, hasta Albacete, en Albacete tomamos dirección Balazote, por la N-332; pasamos El Jardín con sus casas bajo la montaña; Robledo, Puerto de los Pocicos, donde la los pinos espesean. En la gasolinera y estación de servicio de Alcaraz repostamos el Toyota, ya hemos cambiado de coche; Puente de Géneve, sobre el río Guadalimar, Gutar hasta llegar al santuario de la Fuensanta, ya en Villanueva del Arzobispo e hicimos un alto y una visita al Santuario que estaba abierto.
En este Santuario es del siglo XIII-XIV, hay unas vidrieras donde podemos ver la imagen de San Juan de la Cruz, que estuvo por
estar tierras, se dice que dormía a aquí en sus visitas. En Beas de Segura santa Teresa de Jesús había fundado un convento, cuya
priora era Ana de Jesús. Tras la fuga de San Juan de la Cruz de su prisión de Toledo y ocultación en casa de pedro de Toledo, San
Juan es nombrado prior de la casa-convento de El Calvario, antigua ermita con una fuente en medio de la nada, al sur de Beas de
Segura, ha cerca del Tranco, el sitio se llamaba Cerenzuela.
En El Calvario en 1577, hacía ahora 430 años compuso San Juan, esta maravilla lírica y mística:
En una noche oscura,
con ansias en amores inflamada,
(¡oh dichosa ventura!)
salí sin ser notada,
estando ya mi casa sosegada…
En el santuario de Nuestra Señora de la Fuensanta pregunté a unos hombres por El Calvario, y me respondieron que ya allí no había nada, sino un muro, y además la carretera era estrecha, demasiado estrecha y sinuosa, dirección al Embalse del Tranco. A la entrada del Santuario de la Fuensanta podemos ver una cuadro con el Acta de la Coronación de La Virgen 29 de septiembre de 1956, por bula por el Papa Pío XII. También hay un poema del poeta José María Pemán y Pemartín.
Luego de nuestra visita al santuario seguimos la carretera Nacional, pasé el desvió a Ifnatoraf, pero no subí, lo dejé para la vuelta, en la Iglesia de Ifnatoraf hizo misa San Juan de la Cruz, y allí en la sacristía se encuentra el cáliz con el que celebró misa. Pro estas tierras estuvo en 1933 el escritor anglo-andaluz Gerald Brenan y su mujer Gamel, cuando se estuvo documentando para su libro San Juan de la Cruz. Años más tarde estuvo el periodista granadino Antonio Ramos Espejo, entrevistando a al matrimonio que vivía cerca de El Calvario.
Continuamos hacia Villacarrillo, Torreperegil, Úbeda y Baeza.
Así de memoria le diré que San Juan vivió aquí unos ocho meses, al aire libre con una alimentación exclusiva de pan, verduras y
ensaladas, no se les permitía probar frutas. Un novio confesó haber cogido unas cerezas, y le castigaroin severamente. Cuanto más
ayunaban más ligeros se sentían sus cuerpos y más arriba subirían sus espíritus. Escribe Gerald Brenan en la página 25 de su libro
San Juan de la Cruz, Laia, 1973, donde colabora Lynda Nicholson, 1973, que
“Los hombres de aquel tiempo creían no sólo que las cosas espirituales eran más importantes que las materiales, sino que también
las determinaban de un modo directo e inmediato. Por lo tanto, un convento de frailes o de monjas, cuyos ocupantes se pasaban
la vida ayunando y orando, era considerado como una especie de central energética que irradiaba sobre todo los alrededores”.
Es decir,, una especie de energía espiritual que protegía o exorcizaba a distancia a los habitantes de los lugares contra demonios,
desventuras, infortunios, brujas o calamidades.
San Juan se convirtió en el confesor de las monjas del convento de Beas de Segura, iba todo los sábados, y el domingo seguía
con ellas, se sentaba en una silla alta, que todavía se conserva, y las monjas se arrodillaban a su pie. En junio de 1579 es nombrado
rector del colegio carmelita de Baeza, compró un casa y se trasladó con tres frailes. Baeza tenía unas cincuenta mil almas, Universidad
desde 1538 fundada por Juan de Ávila “Apostol de Andalucía”, para formar a clérigos. Muchas fueron sus nueva obligaciones y trato
con personas mundanas. También acudía con las monas de Beas, se hospedaba en el santuario Trinitario de Ifnatoraf. En este periodo
hizo dos visitas al convento de los descalzos de Caravaca (Murcia). Dos años y medio estuvo en Baeza, que pasó a Granada como
tercer definidor o prior de Los Mártires, en la inmediaciones de la Alhambra por primeros días de 1582. Visitó Segovia, y enfermó en
el convento de La Peñuela donde hoy está la localidad de La Carolina. Enfermó de fiebres por la inflamación de un pie acudió al prior
de Úbeda fray Francisco Crisóstomo, el enfermo empeoró a pesar de que el cirujano le abrió la herida. Murió el 14 de diciembre de
1591, tenía 49 años. El cadáver se trasladó a Segovia pero se quedó en Úbeda un pie y varios dedos. Cervantes hizo referencias
indirectas a este suceso, además de que nombró a Baeza El Quijote I parte. Que veremos detalladamente más adelante
Llegamos por la tarde a Baeza a eso de la 20 horas, el Hotel Baeza Monumental está en Cuesta de Prieto, 6, por la Puerta de Úbeda
donde está la escultura en honro a los doscientos ballesteros de la Compañía del Señor de Santiago y el Centro de Interpretación del
Renacimiento. Ya estamos ese Baeza, pobre y señora; / Úbeda, reina y gitana… que usted cantara peyorativamente en “Viejas canciones».
Publicadas en Nuevas Canciones (1917-1930). Por la estación del año, junio, aún era de día. la verdad es que la ciudad Patrimonio de
la Humanidad, no conserva algunos de los lugares emblemáticos machadianos, como aquel Hotel llamado Comercio, donde usted se hospedó
a su llegada a mediado se octubre de 1912, no se conserva la rebotica de Adolfo Almazán, en calle San Fernando, donde usted se reuní
en aquella tertulia a la que le también asistía Leopoldo Urquía, rector del Instituto, y a la que asistían las fuerzas vivas baezanas, según
Francisco Escollano, eran: don Florentino Soria, don Mariano Ferrer, don José León, Don Juan Martínez Poyatos, don Emilio Fernández
del Rincón, y otros personajes.
En esta calle San Fernando se encuentra el mercado de Abastos con su arcada renacentistas, es un mercado pequeño, que debería ser ampliado, justo al lado también se encuentra la chiquita iglesia de la Concepción, donde en su porche se encuentra un azulejo de la Virgen de Alcázar, patrona de Úbeda. Es que tengo que decirle que Úbeda y Baeza esta hermanadas por su historias, aunque Baeza, es más antigua.
Tampoco, se edita, como es lógico Idea Nueva, del que no hay ejemplares.
Siempre ha dicho salir la locución “Salir por los cerros de Úbeda”, ya recogida en [Tesoro de la Lengua Castellana, de Covarrubias (1611).. <Úbeda, Ciudad de la Andalucía, no lejos de Baeza. Antiguamente se dijo Idubeda...; verás a Abraham Ortelio verso Idubeda, que, según Estrabón y Ptolomeo, son unos montes de nuestra España. Estos van discurriendo por muchas partes, y toman diversos nombres según los lugares por donde pasan. De aquí nació un proverbio, cuando uno se va despepitando por términos extraordinarios y levantados: Esto es irse por los cerros de Úbeda».
Pero el verdadero momento dorado de las dos ciudades hermanas fue sin duda el Renacimiento. Hoy está declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 2003, a 50 kilómetros de Jaén. Para conocer y situarse en Baeza nada mejor que el articulo Baeza: una ciudad la para Humanidad que se puede leer en Todo Baeza.
No es difícil recuperar la memoria de su estancia en Baeza, gracia a los libros de Ian Gibson, sobre tu biografía, Ligero de equipaje, Aguilar, 2007. Otros libros hablan de su estancia en Baeza como el de Alberto Puig Palau, de 1967, Antonio Chicharro Chamorro de 1992. Libros a lo que no he podido acceder.
Después del reconfortante éxito de Campos de Castilla en Renacimiento de 1912, y residiendo en Baeza publicó usted: Páginas escogidas, Madrid, Calleja, 1917; Poseías completas, Madrid, Residencia de Estudiantes, 1917; Soledades, Galerías y otros poemas (segunda edición), Madrid-Barcelona, Calpe (Colección Universal, nº 27, 1919. Usted lamento a su llegada a Baeza a primeros de noviembre 1912, que no había ni un solo periódico local, sin embargo el 11 de febrero de 1914, sale el primer número de Idea Nueva. Semanario Reformista, dirigido por el emprendedor baezano José Cejudo Vargas, nace a los mejores intereses de la ciudad, que sólo resistió dos años y medio de vida. Lamentablemente con se conserva toda la colección completa, faltan números.
La cuestión es que su estancia en Baeza fue deprimente, como se llama hoy a la tristezas, escribió a Juan Ramón Jiménez: “Llevo ocho años de destierro y ya me pesa esta vida provinciana en que acaba uno por devorarse así mismo…” No hemos de considerar a Baeza como el resultado de sus desdichas, Baeza, en aquellos años de 1912 a1919, no era más que el reflejo de aquella sociedad caciquil de primero del siglo XX en toda España. Una España atrasada contra la que los intelectuales lucha por modernizarla, de aquí nace la idea en los años 20 al 30 de un cambio radical, de una II República, que no es más ni menos que el resultado del anquilosamiento de la monarquía, de la iglesia y la sociedad en general.
Aprovechando las nuevas tecnologías quiero que este trabajo sea multimedia., es decir, como ampliación suplementaria gracias a enlaces de Internet. Sus poesía completa se pueden leer en Wikisource.
Al final me he permitido hacer una recopilación cronológica de sus años en Baeza. Yo creo que Úbeda y Baeza se podrían llamarse: “Ubadeza”, por la fusión de los dos nombre
Jueves, 21 de junio. En Jaén buscando a Miguel Hernández
Estimado don Antonio:
Por la mañana, antes de desayunar, leí la prensa, especialmente la dedicada a Baeza. Hay un quincenal que se llama Baeza Información, quincenal independiente de la Comarca. Era el número 84 (Año IV), de sábado 9 de junio, vigente dentro de la quincena. Al menos hay un periódico con noticias locales. En esto recordé aquello que le dicho a su amigo José María Palacio de Soria en 1912 “No hay un solo periódico local, ni una biblioteca, ni una librería, un aun siquiera un puesto de periódicos donde comprar los diarios de Madrid”. Ian Gibson en su libro Ligero de equipaje, apunta en una nota de la página 265, que «Hemos visto en una colección privada, sin embargo , el número 21 (Año II) de El Norte de Andalucía. Semanario Independiente de Información y Noticias, publicado en Baeza el 25 de abril de 1912. tal vez el semanario había pasado ya a mejor vida cuando Machado llegó a la ciudad».
El quincenal de Baeza, tiene 40 páginas, es de tamaño estándar, a todo color. Las noticias de la portada son: “Leocadio Marín [Rodríguez] será el próximo alcalde”. El PSOE de Baeza obtiene mayoría absoluta en los comicios del 27 M. La coalición OO-BI hará frente a la próxima legislatura desde la oposición. No noticia, empieza: “ El pueblo de Baeza habló fuerte y claro en las pasadas municipales. «Optó por el cambio y el voto mayoritario en la urnas recayó en el PSOE que lidera el veterano Leocadio Marín…»
Pues sí, créaselo don Antonio, el pueblo monumetal de la sin par Baeza en un “ejerciendo la democracia” le ha quitado la alcaldía a Javier Calvente (un chicarrrón de dos metros según la fotografía) de la coalición del Partido Popular y Baeza Independiente la alcaldía. El nuevo alcalde socialista Leocadio Martín aparecen en las páginas 6 y 7 concediendo una entrevista a la periodista Adelaida Herrera. Bueno todas estas noticias políticas, lo mejor es entarr BaezaForo. Entre los datos personales, apunta que nació en Baeza el 10 de noviembre de 1942, en el número 68 de la calle del Rojo (casualidades de la vida). Hizo el Bachiller en el Instituto Santísima Trinidad, el mismo donde este diera clases de francés. Ha sido profesor de sordos en el colegio nacional de sordomudos de Madrid. Resumiendo a grandes trazos la entrevistas, nos dice que decir Baeza es decir aceite. Que cuando llegue el 2013 y desaparezcan las subvenciones europeas el olivar puede tener problemas. Afirma que la comarca de La Loma es la más productora de aceite del mundo, sine embargo casi todo le aceite se vende a granel, y lo que apuesta es por comercializar el aceite desde la comarca, y no darle el dinero a otros en lugar de ganarlos ellos, por algo es Presidente de la Fundación del Patrimonio Comunal Olivarero. También habla del conjunto Úbeda-Baeza como regalo que le hizo la UNESCO al nombrarlas Patrimonio de la Humanidad. Habla de los problemas de tráfico como en cualquier ciudad y apuesto por hacer una zona peatonal desde la plaza de los Leones hasta el final de la calle de San Pablo. No sé si dejar peatonal toda la calle de la plaza de la Constitución será posible, pero al meno hace un bulevar con los Portales Tundidores sí que sería un gran alivio para los peatones y los bares, aunque a un no no le molesta es a la cafetería Mercantil que es la que más acera coge como terraza.
La otra noticia es la fiesta del Corpus que se celebró el 2 de junio, en portada aparece la custodia del Corpus Christi, una de las celebraciones religiosas más importante baezana, la Custodia, según el quincenal es una auténtica joya de estilo barroco, labra en Antequera entre 1700 y 1714 por el platero Gaspar Nuño de castro, considerada como una de la tres mejores a nivel (sig) nacional. Esta fiesta se compara con la de Toledo, Córdoba o Sevilla. Esta custodia vino a sustituir a otro robada en 1628, que había sido realizada por Juan Ruiz de Córdoba, El Vandalino.
También se encontraba en la misma mesa el Semanario Úbeda Información, pero ya no lo leí por la premura del tiempo, era hora de desayunar en el buffé del hotel. Lo que destaca la prensa es el nuevo alcalde de la ubetense ciudad será Marcelino Sánchez también socialista.
Sobre las 10 de la mañana salimos hacia Jaén, tenía que visitar la casa de un común amigo de la poesía, patrimonio del idioma como usted. Quería llegar hasta la antigua calle de la Llana. Visitar donde se alojó el autor de “Aceituneros de Jaén”. La carretera desciendo rápida dirección sur, larga es la patria de estos olivares cenicientos de Andalucía, larga la espada corto el estribo, bordados olivos que producen el sagrado aceite de ungir en frentes del miércoles de ceniza, hasta llegar a una zona ajardinada, una redonda, entramos en al cuesta del paseo de España, y el inclinado Paseo de la Estación, hasta que llega un momento que se acaba y a la izquierda te manda fuero, dirección Granada. Pero insistimos en entrar en el centro de Jaén (la ciudad inclinada), retrocedemos, pasamos por infinitas calles hasta Milán de Priego, San Clemente, la catedral y poder pasar dirección al carillo de Santa Calina.
Tras la visita al castillo, y la incomparables vista de la ciudad y los límites, además allí en encuentra al Parador Nacional, bajamos con acelero hasta poder aparcar en el parking de la plaza donde está la Delegación de Hacienda. Luego subimos caminado con la vista puesta en la facha sur de la catedral, sorteamos unas escalinatas y ya estábamos asombrados de tanda grandeza, de tan gritonas piedras decoradas en sillerías acomodadas. Jaén es una ciudad monumental, llena de iglesia y palacios, puertas, fuentes y conventos, cerca de la catedral se encuentra el convento de Santa teresa, donde se custodia una copia manuscrita del Cántico Espiritual. Pero no podíamos entretenernos, nosotros venía directos a buscar a otro poeta, a un poeta de la Generación del 36, al autor de Perito en lunas.
Por la espalda bajamos de nuevo hacia la calle La llana. Y es que Jaén es un subir y un bajas, un tobogán de ciudad. Al preguntar por Francisco Coello, nadie sabía nada, pero al preguntar a unos jóvenes de 80 años por calle La Llana, sí que me respondieron y me orientaron
-pase por detrás de los naranjos de la catedral, y en un muro que sale de la cara verá que se entra a la calle de La Llana. Efectivamente la calle es llano, no está en pendiente porque transcurre como en muro de un bancal, longitudinalmente. Entramos en la calle buscando con cierta incertidumbre algún letrero que nos indicara que aquí estuvo Miguel Hernández, pero grande fue mi sorpresa cuando la hallamos, un azulejos, puestos en el año 2003». Creo que estaba como alcalde Miguel Sánchez de Alcázar Ocaña PP. Que tras dos legislaturas ha sido derrotado por el PSOE -IU, y por primera vez una mujer es la alcaldesa Jaén, la socialista Carmen Peñalver Castro. Siempre es un buen paso para la Igualdad.
Por qué le hablo, don Antonio, del poeta oriolano Migue Hernández, sencillamente porque el destino les uniría en Valencia. Miguel figura en la ponencia colectiva, que leyó Serrano Plaja, en el II Congreso Internacional de Escritores para la Defensa de la Cultura que fue inaugurado por el Dr. Negrín el domingo 4 de Julio de 1917. Acompañado por los ministros Jesús Hernández, José Giral Julián Zugazagoitia y Bernardo Giner de los Ríos. La última ponencia del día fue la suya titulada «Sobre la defensa y la difusión de la cultura». El congreso se traslada a Madrid los días 5 y 9 y reanudado en Valencia el día 10.
Los dos, entre otros intelectuales españoles y extranjeros, participaron como delegados, ver el trabajo de Francisco Esteve «Antonio Machado y Miguel Hernández: Dos poetas y una misma voz”. Esteve nos habla amplia y documentadamente sobre la relación Machado y Miguel:
Algunos de los participantes en este Congreso, dedicando una especial mención al «poeta Machado, absorto en su mundo de valores poéticos puros», y al «joven soldado, poeta de Madrid, Miguel Hernández, de origen campesino y pastor del pueblo de Orihuela». A Hernández se refería este autor inglés, durante su intervención en el Congreso, como el pastor «que ha llegado a ser a la vez un soldado de la civilización y el poeta emocionante y profundamente imaginativo de esta guerra». Asimismo, Antonio Machado y Miguel Hernández firmaron, junto con otros escritores, el Manifiesto de los intelectuales por una gran editorial para la educación de la juventud», publicado en el diario “La hora”, de las JSU, en Valencia, el 29 de agosto de 1937…
Paseamos por Jaén por calle Maestra, donde en una de las terrazas nos tomanos unas cervezas, junto a nosotros se sentada dos hombres, en la tercera juventud, entré en la conversación con mi acostumbrada sutileza, uno de ellos era Pepe Pérez con gorra blanca de cazador, 90 años, me dijo su amigo, que tenía el mozo de espadas, aficionados al toros, y goza de buena memoria . Me aseguró que fue conocido de Antonio Ordoñez y sobre todo del padre de este Cayetano, conocido por “El niño del Palma”. Me dijo al Niño de la Palma, el dio la alternativa nada más y nada menos que Juan Belmonte. Luego hablamos de Ignacio Sánchez Mejías, que lo mató un toro de Ayala en Talavera en 1935, famoso más tarde gracias al poema que le dedicó Federico García Lorca. Añadí a esta tertulia temporal lo que sabía, y es que Ignacio era una persona culta y autor teatral “Sinrazón”, fue quien corrió con los gastos de la reunión de poetas del 27 en Sevilla, en el Ateneo, calle Rioja, en el mes de diciembre. Se habían hospedados en el Hotel París, luego hubo fiestas y marcha en la finca que el diestro tenía en Pino Montano, bien cargados de vino una noche decidieron atravesar el río Guadalquivir.
Tras media hora de entretenida conversación lamenté no vivir en Jaén para seguir hablando con él, que como se suele decir en Andalucía, era “un libro abierto”. Luego paseamos pro Martínez de Molina, al norte se encuentra el antiguo barrio judío con calles angostas como jeringuillas de inyectar, pasamos por la iglesia de San Juan hasta llegar la puerta del Archivo Histórico Municipal, donde dimos la vuelta, recuerdo haber pasado la Escuela de Bellas Artes, con jardines donde viven estatuas piedra y mármol, cuya entrad la guarda la verga flácida de un dorso desnudo en bronce carbón y fuego. Acabamos preguntado dónde se comía bien, y acabamos comiendo en el Mesón Casa Gregorio (Gregorio López Martos, se llama el duelo), en calle Álamos, 6. Un restaurante limpio, muy bien atendido y donde se comer bien, yo pedí andrajos de liebre que es parecido al gazpacho manchego. Me chupé los dedos. La gastronomía de Jaén es fronteriza entre lo castellano y lo árabe, aquí os recomiendo una página que se llama Guisar en Jaén.
Luego el café una cafetería que hay en frente del Palacio del Condestable Iranzo, dice un cartel que conserva su original artesonado mudéjar. Me asomé dentro es una Biblioteca, en un cuadro de los Hechos Históricos Andalucez, leo que el 22 de noviembre de 1462 el Condestable Manuel Lucas de Iranzo, recibió a dos condes de la pequeña Egipto, era le llegada del primer grupo de gitano a tierra de Andalucía.
Por la tarde, entre la 4 y la 5 haciendo hora para entrar en la catedral paseamos por los callejones posteriores al Ayuntamiento de Jaén, hasta llega al Torreón del Conde de Torralba. La escudos de armas en los dinteles de las casas son multitud, antiguos palacios que ahora son casas de vecinos.
Entramos en la catedral Renacentista, se construyó sobre una mezquitas, como si no hubiera terreno en otro lugar. Me llamó la atención el Santo Rostro que es casi idéntico a la Santa Faz de alicante. Exposiciones permante de Arte Sacro. También me llamó la atención los 4 mármoles con la lista “Reverendo sacerdotes diocesanos asesinados en la revolución marxista julio 1936 marzo 1939”, el primero es el Obispo don Manuel Basulto y Jiménez”. Pero no está la lista de los caídos republicanos.
Viernes, 22 de junio
Estimado don Antonio:
Por la mañana a eso de la diez de la mañana me acerqué a la biblioteca de la Universidad Internacional de Andalucía (UNITA), esta Sede que lleva su nombre (Antonio Machado) desde 1990, se encuentra en el edificio barroco Antiguo Seminario Conciliar, en la plaza de Santa María, frente a la Catedral -también renacentista- y las Casas Consistoriales Altas -pertenecientes al gótico-. otra parte de la Sede se encuentra en el Palacio Jabalquinto. ¡Oh palacio del gótico flamígero!, qué esplendor del rico consuegro de Jorge Manrique, qué haces aquí con tu delicada hermosura, orgullosas y labradas piedras con filigranas y arcos aljaimados. Uno no se espera esta bellaza gótca tan al sur.
La UNIA cuenta con dos sedes permanentes: la Sede Antonio Machado, en Baeza (Jaén)y la Sede Iberoamericana Santa María de la Rábida, en Palos de la Frontera (Huelva). Además, también cuenta con 2 centros especializados, que están dotados de los medios y personal especializados para desempeñar su función: el Centro de Estudios para el Desarrollo Rural (CAEDER), en Baeza, y el Centro Andaluz de Estudios Iberoamericanos (CAEI), en La Rábida. Todos estos centros permiten a la universidad reforzar sus lazos con América Latina y el Caribe.
El logotipo de la sede es un hombre con los brazos en cruz y piernas juntas, recuerda al hombre de medidas perfectas. de Leonardo da Vinci dentro de un circulo y un cuadrado. Pero este logo tipo es barroco. Un hombre que representa arte y pensamiento.
Bien, aparqué el coche cerca de la fuente de Santa María con forma de arco de triunfo que data de 1574, para conmemorar que la ciudad contaba con agua. Normalmente aquí no se puede aparcar porque es zona monumental pero yo solo iba a tardar cinco minutos, el tiempo de dejarles un ejemplar de Buscando a Antonio Machado en Soria, Editorial Palmeral, Alicante 2006. Pasé la puerta del San Juan con cristalera, estas la puertas siempre están abierta en todas las casas de Baeza que los tienen. Pregunté a la señora bedel por la Biblioteca de la Universidad , y no tuve dificultad en llegar porque se veía desde la puerta tras el patio soportado. Una vez dentro de la Biblioteca a la izquierda se encontraba un joven bibliotecario tras su mostrador y ordenador.
-Buenos días –dije-, quisiera ver a la directora o persona responsable.
-Pues ahí está.
Detrás de mí había una chica embarazada, era la directora, que hablaba con otro joven alto, quizás alumno.
-Pues nada que so autor de este libro y venía de dejar un ejemplar –mostré el ejemplar pero no le echó ni siquiera un vistazo o sintió curiosidad- Quieres una carta diciendo que has dejado el ejemplar.
-Pues sí, ya que es estoy aquí y si es tan amable –le respondí, con cierta cara de estúpido pues pensé que se iba a alegrar de tener un raro ejemplar de mi libro.
-¿Hay aquí fondos de Antonio Machado?
-No, esta sede lleva el nombre de Antonio Machado simplemente…
-Bueno sí, lo mismo se podía haber llamado de Pepe García, dije con cierta ironía.
…en la estantería hay uno libro de su obra, de los que se pueden encontrar en cualquier librería. No encontrara nada inédito
Efectivamente el eché un vistaza al anaquel, apenas una docena de libros, y no es que usted tenga mucha bibliografía. La directora rápidamente y con prisas, porque estaba en una conversación más interesante que conmigo, me dijo que había unas carpetas, fotocopias de documentos. Eran una siete y ocho carpetas color negro. A mí me hubiera gustado verlas, pero la directora se fue hacia la calle, yo como un entraño, no quería importunar mucho, me sentía algo incómoda. Así que solo esperé a que me diera la carta de haber entregado el libro de Soria. Por la carta puedo saber que se llama Josefa Funez Ortega. Responsable de la Biblioteca. Al salir por el soportar, me dijo el “joven alto” que cuando venía había acá había visto en la puerta del Instituto Santísima Trinidad a Juan Padilla, fumándose un cigarro.
-Hable con Juan Padilla que sabe mucho de Machado.
Y yo para no perder mucho tiempo bajé caminando hasta el Instituto de La Santísima Trinidad de Baeza, que se encuentra justo al lado de Palacio de Jabalquinto, en calle Betao de Ávila que fue el fundador de la Universidad baezana en 1538. Efectivamente, me acerqué hasta allí, en la puerta había cuatro hombres, iglesia románica de la Santa Cruz, queda enfrente.
-Bueno días, pregunto por Juan Padilla.
-Yo soy, me dijo un hombre metido en los cincuenta y tantos, aún seguía fumando, seguramente era otro pitillo.
-Es que he estado en la Biblioteca –le comenté a Juan- y he dejado un libro sobre Antonio machado en Soria, y le han dicho que usted sabia bastante de Machado en Baeza.
-Bueno la gente exagera, lo que sí hago es recitar junto a otros amigos poetas. Verá, este es el Instituto estuvo Machado dando clase de francés, es ahora el Instituto de Enseñanza Secundaria Santísima Trinidad donde .
-¿Se puede ver la famosa aula? -pregunté con cierta alegría.
-Sí, desde luego, venga conmigo
Pasé un patio con gruesas columnas de mármol, hasta llegar a otros tipo claustro, me acompañó hasta el fondo donde había en una la pared un gran bajo relieve de bronce conmemorativo en su nombre, realizado por un tal Cuesta en 1996. Allí delante del bronce Juan Padilla, empezó a recitar unos versos de memoria, creo recordar que era la silva «El Loco»: En una tarde mustia y desabrida/ de otro sin frutos, en la tierra/ estéril y raída/ donde la sombra de un fantasma yerra. Me quedé bastante sorprendido y a la vez admirado, esto sí que era amor a un poeta. Yo tenía que haber seguido con : Por un camino, en la árida llanura,/ entre álamo marchitos;/ a solas con su sombra y su locura/ va el loco, blanco a gritos/. Pero me dejó tan sorprendido que no supe reaccionar y me quedé más callado que un tenor con amigdalitis.
Me comentó Juan Padilla que esta Universidad de Baeza se fundó, tras el Concilio de Trento, puesto que en él se acordó que los religiosos y sacerdote aprendiera a leer y a escribir. Curiosos, siempre es tiempo de aprender. También me dijo hubo aquí un Congreso Internacional, donde acudió muchos poetas y machadianos del mundo entero, pero no me concretó la fecha. Esto lo puede averiguar más tarde gracias al libro de Antonio Checa Lechuga Baeza en Antonio Machado, homenajes. Le pregunté si había algún libro de actas, no lo sabia con certeza. La dar la vuelta, vi la vieja puerta del aula donde daba clase entre el otro de 1912 a 1919, me dijo Juan Padilla que la abrían a las 11 de la mañana, un empleado del Ayuntamiento venía a abrirla. Pero el profesor Padilla había perdido la cartera, la cartera escolar, que es obligado especificar, y estaba algo nervioso. Así que buscaba y buscaba y ya no me podía entender. Así que tome una fotos. También le pregunté donde vivió Machado, me dijo que por el Ayuntamiento, en una casa que hoy tiene un placa, sería fácil encontrarla.
Como quedaban unos treinta minutos para las once. Regresé al Hotel Baeza Monumental, recogí a mi mujer, porque esta mañana pensábamos ir también a Úbeda, a unos 9 kilómetros de Baeza.
A las once en punto estaba yo otra vez aparcado justo al lado de la iglesia de Santa Cruz, románica reformada, ahora acompañado de mi mujer, que en cuento abrió la puerta del coche se metio en la iglesia. ¿Cómo es posible un románico tan al sur, cuando estamos acostumbrado a verlas al Norte y Camino de Santiago, pues sí lo es, aquí está. Carmen Baena Yerón hizo un estudio, tomo prestado su texto: "En este muro sur del presbiterio existe un arco de herradura de canon visigótico que daba acceso a una dependencia, tal vez sacristía, hoy desaparecida. Este arco es fuente de polémica. Vaño Silvestre cree que este templo se edificó sobre restos de un edificio visigodo. En cambio Cózar Martínez considera que fue levantado sobre una mezquita". Y además, por falta de una hay otra más la de San Pedro, cerca de la catedral.
Yo seguí a mi mujer, entramos para verla unos cinco minutos. Una chica guardaba las reliquias sentada en una mesa. Las columnas centrales son circulares. Esta iglesia es enrome para ser románica. Destacan los frescos de San Sebastián y los del Altar Mayor.
Nuevamente entre en el Instituto Santísima Trinidad, pasé al claustro y ya la puerta del cual estaba abierta. Quedé muy impresionado, toque las puertas, el dintel, y le hubiera gustad besar el escalón, tal como hiciera Miguel Hernández, cuando en Salamanca besó el suelo por donde había pasado Fray Luis de León.
Hay una vitrina con fotocopias de documentos, pupitres los mismo que había entonces. La negra y gastada pizarra, el sillón negro con respaldo y la mesa antigua, tiene un cordón protector pero mucho imbéciles se sientan en este sillón. Yo no me senté porque mi respeto me lo impide. Los mapas, un perchero con un paraguas, una maleta en una repisa, tres fotografías donde parece usted, dos mapas en la pared, y una armario con libros antiguos. El suelo es de azulejos geométricos. Uno se queda aquí horas mirando y pensando, hice fotos así todos que puede, entraron uno niños que con tras tranquilidad se sentaron en un pupitre como si fuera su casa, y es que esto es su casa-aula desde críos saben que este el aula del maestro y poeta sevillano, lo cual le da un orgullo que se les nota en la felicidad de sus caras como diciendo “esto es nuestro”.
Al salir volví a ver a Juan Padilla, le pregunté si había libros de Machado en Baeza, me dijo que no sabía, entró en la sala de profesores buscando al director, le esperé fuera, salio al momento y me dijo que no había, que a lo mejor de todo estaba en la Sede de la Universidad.
Me fui con una sensación de sentir sus pocas ganas de colaborar con un investigador aficionado. Me sentí un poco desilusionado en esta Salamanca andaluza. Me hubiera gustado que me hubiera contado dónde esta el bar La Perla, donde usted iba a tomar café posiblemente solo o con sus hermanos José y Joaquín cuando venían a verle. Su madre, Doña Ana Ruiz Hernández vino en diciembre de 1912 para acompañarle cerca de un año. Nos relata Antonio Checa la estancia de doña Ana y sus hermanos en Baeza, con un punto de vista narrativo muy ingenioso, su ya citado libro Baeza en Antonio Machado, con el relato-introducción titulado «En una tarde Azul», dedicado, nada más y nada menos que al poeta y profesor granadino Antonio Carvajal, nombrado recientemente coordinado del Patronato Provincial que gestiona la casa-natal de Federico García Lorca en Fuente Vaqueros, sustituyó a Juan de Loxa, entre otros muchos cargos, y participe en algunos homenajes machadianos que se celebraron aquí en Baeza, y jurado en el Premio Internacional de Poesía Antonio Machado.
Sede Antonio Machado de la Universidad Internacional de Andalucía se ubica en Baeza, localidad declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO que está situada a 48 kilómetros de Jaén.
Se asienta en dos edificios: el Palacio de Jabalquinto, de finales del siglo XV y estilo renacentista, y el Antiguo Seminario Conciliar San Felipe Neri, edificio barroco enclavado en la plaza de Santa María, frente a la Catedral -también renacentista- y las Casas Consistoriales Altas -pertenecientes al gótico-, ambas del siglo XVII.
La rehabilitación del Palacio de Jabalquinto ha supuesto a la UNIA la obtención del Premio Ciudades Patrimonio de la Humanidad en 2005, otorgado por el Ministerio de Cultura a los mejores proyectos ejecutados en materia de conservación o restauración de patrimonio histórico español que tengan que ver con la conservación de los conjuntos históricos declarados Patrimonio de la Humanidad.
La actividad docente e investigadora se desarrolla de manera continuada a lo largo de todo el año, impartiéndose en ella másteres, doctorandos y cursos de formación especializada. La labor investigadora de la Sede Antonio Machado se desarrolla esencialmente en torno al Centro Andaluz de Estudios para el Desarrollo Rural (CAEDER), centro especializado de investigación cuyo objetivo es contribuir al mayor desarrollo económico, social y cultural de las áreas rurales y agrarias de Andalucía, y donde se llevan a cabo programas de estudio, docencia e investigación en los distintos aspectos del desarrollo rural.
La sede dispone de instalaciones completamente equipadas tanto para el desarrollo de todo tipo de actividades académicas como para hacer cómoda y fructífera la estancia de los estudiantes: residencia, salón de actos, biblioteca, aula de informática, sala de lectura y televisión, cafetería, gimnasio, pista polideportiva, zonas ajardinadas, sala de prensa y aula magna equipada con modernas cabinas de traducción simultánea.
Una corta visita a Úbeda. Buscando a San Juan de la Cruz
Estimado don Antonio:
Usted solía ir a Úbeda, andando el hoy llamado camino de Úbeda o de San Antonio, caminando entre olivares cenicientos, que se encuentra a una distancia de nueve kilómetros. Según sus biógrafos no queda muy claro los motivos de sus frecuentes visitas, por eso no voy a especular con hipótesis. No es caso Úbeda la ciudad más renacentista de Andalucía, El periodo de máximo esplendor, que vivió este pueblo, fue durante el reinado de Carlos V y en el de su hijo Felipe II, ya que D. Francisco de los Cobos, oriundo de Úbeda, tuvo mucha influencia sobre ellos. Francisco de los Cobos formaba parte de una familia de la aristocracia, la cual gracias a su influencia en la Corte consiguió, que les otorgaran muchos favores, tanto a su familia, como a su pueblo y a sus gentes.
Cada vez que usted viaja a Úbeda descansa usted en el Encinar “Y la encina negra,/ a medio camino/ de Úbeda a Baeza”. Por esto, nosotros no podíamos dejar de visitar Úbeda, e intentar encontrar el encinar. A la salida de Baeza, dirección Úbeda, haya una estrecha y pequeña carretera que es el camino de san Antiguo. Tuvimos la suerte de encontrar una encinas, ¿Serías estas las encinas, junto al olivar en donde usted cantaba?
Cerca de Úbeda la grande,
cuyos cerros nadie verá,
me iba siguiendo la luna
sobre el olivar. (Viejas canciones)
Continuamos el camino, hasta poder logar alcanzar la carretera general, nada más entrar se sorprende la ciudad nueva, las grandes superficies, y callejeando y pasando por el antiguo Hospital de Santiago. Edificios de rosadas piedra y tejados con musgos, dinteles, escudos, portones, soportales. Esa ciudad es como entrar directamente en el siglo XVII.
Aparcamos el coche en la Plaza de la Andalucía, bajamos por calle Real y el impresionant Palacio de los Conde de Guadiana, calle María de Molina, y Plaza 1º de Mayo, en la esquina se halla el Balcón del Concejo con soportal de dobles y finas columnas. Esta plaza, antiguamente llamada del Mercado, se celebraban festejos taurinos desde que lo autorizara Felipe II el 3 de marzo de 1565 a petición del licenciado Barriento, Corregidor de Úbeda. En esta plaza vemos la iglesia de San Pablo, en el cetro una escultura dedicada a San Juan, lo que nos indica que nos hallamos cera del Museo de san Juan de la Cruz y desde aquí callejeando por calles estrechas o callejones tranquilos hasta el Museo de San Juan en la diminuta plaza del Carmen, la puerta es de doble hoja, un dintel y jambas rectas. Una vez franqueada la entrada se encuentra la tienda de souvenir donde se venden las entradas pero eran las 13 horas y cerraban el museo, no abrían hasta la 16 de la tarde, así que no lo pudimos ver por dentro, lástima. Había libros sobre la vida y obra del santo de todos los autores, no compré ninguno, no quería un místico, nos conformamos con comprar unas postales y un llavero. ¿Y tanto viajar para comprar un llavero y unas postales?, me regañó mi mujer. Volver a las 4 de la tarde o no volver este era el dilema. Porque quedaba mucho por ver como la plaza del Ayuntamiento o la plaza de Vázquez de Molina que es como estar en el Escorial.
Recordemos que San Juan de la Cruz murió en Úbeda el 14 de diciembre de 1591, pero anteriormente estuvo peregrinando por la provincia de Jaén (El Calvario, Baeza y la Peñuela) y Granada. Se hospedaba en el convento Trinitario de FGuensanta, dijo misa en la iglesia de Ifnatoraf, aún se conserva en la sacristía cáliz con que dijo misa, todo una reliquia, que tuve la suerte de ver. En Baeza se cree que vivió tres años, primero en la casa Horno de l Merced 1, según Crisógono de Jesús en Obras Completas, pág. 200, después fundó el convento, según la escritura de 1581. de la Orden del Monte Carmelo, a extramuros de Baeza en la colación de San Pedro, se denominó de San José, santo, que “roba dulcemente los corazones de los baezanos”, según Josefino Fernández del siglo XVIII, después de San Basilio y hoy desaparecido, solo que el nombre de la calle, la del Carmen, estuvo en lo que es hoy al Escuela de Arte Gaspar Becerra. Pintor y escultor renacentistas natural de Baeza (1520-1570). Según el libro texto de Pedro Yala Caña Baeza. Baeza. San Juan de la Cruz y Cervantes, página 41:
“Fueron muchas las vicisitudes por las que pasó el templo del carmen o san basilio desde la Desamortización hasta su total desaparición en 1928. Vuele ve Carmen Descalzo Masculino a instalarse en Baeza en año de 1954; pero ya en un nuevo domicilio, en la iglesia de la Concepción, lugar donde estuvo el Hospital que asiduamente visitaba San Juan de la Cruz para consuelo de los enfermos”.
En el capítulo 19, de la I Parte de El Quijote se nombra dos veces la ciudad de Baeza. “vengo de la ciudad de Baeza, con otros once sacerdotes, que son los que huyeron con las hachas; vamos a la ciudad de Segovia acompañando un cuerpo muerto, que va en aquella litera, que es de un caballero que murió en Baeza, donde fue depositado, y ahora como digo, llevarnos sus huesos a su sepultura, que está en Segovia, de donde es natural. (En la edición de Martín Riquer, hay una nota que dice: Algunos cervantistas suponen que aquí Cervantes tuvo presente la sigilosa traslación del cuerpo de San Juan de la Cruz, de Úbeda a Segovia, verificada en 1593).
Cuando sufre en Soria
el terrible mantazo de la muerte de su joven esposa Leonor, decide abandonar la
ciudad castellana y gestiona su traslado, lo que le va a traer en 1912, como
catedrático de francés, al Instituto de Segunda Enseñanza de Baeza, donde
permanecerá hasta 1919, fecha de un nuevo traslado, esta vez a Segovia.
Los primeros momentos de su estancia en la ciudad están marcados por la
insatisfacción, como se comprueba en una carta dirigida a Unamuno. El viaje
desde la estación de ferrocarril - que él imaginaba situada en el casco urbano -
hasta la ciudad y el susto de la supuesta "agonía" del director del Instituto,
no serían precisamente un buen augurio para el alma atormentada del poeta, que
contenía silenciosamente el dolor de la ausencia definitiva de Leonor.
No obstante, los paseos y tertulias en el tranquilo vivir baezano le iban a
dar el sosiego necesario para desplegar una intensa actividad lectora y
creativa, que poco a poco irían mitigando el recuerdo de Soria y de su esposa. Y
tiempo para escribir a Juan Ramón Jiménez o la autobiografía para una proyectada
antología de Azorín (ya estudie detenidamente su
relativa amistad con Azorín); cartas a Unamuno y a Ortega y Gasset; más sus
colaboraciones en revistas. El amplio panorama paisajístico que se contempla
desde la atalaya de la ciudad, completando con viajes por las poblaciones
cercanas, pronto se adueñaría del poeta, dando motivo a alguna de sus
composiciones más celebradas.
Pero las ciudades son manuscritos que hay que leer poco a poco. Mejor empezar por los pies o las raíces. Mejor ir primero donde Úbeda toca -en todos los sentidos- tierra. Así que bordeas las murallas por el norte y te bajas a la calle Valencia para visitar el alfar de Paco Tito y su Museo de lo Cotidiano. Es Paco un memoralista del barro, con unas manos hechas a las formas del tiempo, ahora empeñadas en que no se pierda lo que un día tuvo vida en arcilla. Veo su espléndido museo, su horno sacado también de la memoria, el taller donde trabaja su hijo ante los ojos de los visitantes. Todavía, antes de dejar su casa, Paco sigue haciendo su viaje a lo perdido y -de entre sus pucheros de cerámica, como el dios de Santa Teresa- saca un Quijote manuscrito y me hace colaborar en ese texto, que se afana en que copiemos a muchas manos amigos y conocidos. Si un libro se reescribe cada vez que se lee, nunca hubo libro mejor leído que el Quijote de Paco Tito.
Continuamos callejeando por Úbeda, de regreso ya la Plaza de Andalucía donde habíamos dejado el coche en el parking. En estos circuitos también se come, vimos una cafetería restaurante en unos soportales, frente a la torre del reloj, cuyo nombre no recuerdo, y comimos muy bien, estupendamente, una ensalada y un solomillo muy tierno, el más tierno que he probado jamás, buen precio y bien servidos. Regresamos de nuevo a Baeza, con la intención de volver el domingo. Desde la carretera, vimos El Colegio de Educación Especial Antonio Machado. También hay en Úbeda una avenida que lleva su nombre, posiblemente en recuerdo y agradecimientos a esta maravilla de estrofa que no me canso de repetir y recitar:
Cerca de Úbeda la grande,
cuyos cerros nadie verá,
me iba siguiendo la luna
sobre el olivar...
(Viejas canciones).
Siempre que me hablan o hablo yo de Úbeda, me viene a la cabeza al autor de El jinete polaco, Antonio Muñoz Molina, colega y paisano, como escribío en un libro que me dedicó y conservo como un teroso bibliográfico, a quien todavía no le han puesto una calle en su pueblo.
En Internet hay una excelente página sobre Baeza, se llama Todo Baeza, hay aquí una reseña que dice:
Antonio Machado, en Baeza:
Antonio Machado (Sevilla, 1875-Collioure, 1939) recibe el 15 de octubre de 1912 el nombramiento de catedrático de lengua francesa del Instituto General y Técnico de Baeza. Deja atrás una tierra, la castellana, y una ciudad, Soria, a las que se había sentido especialmente unido y en las que había escrito su mujer poesía, pero de las que huía por el recuerdo de su esposa Leonor, fallecida pocos meses antes. Quizás le hubiera venido bien leer algunos versos de griego siglo VI, a. C., Teognis de Mégara "Goza de tu juventud, corazón mío. Pronto serán otros / los hombres y, ya muerto, yo seré tierra negra".
Usted diría de Baeza, en una carta escrita a Unamuno en 1913: "...no faltan gentes leídas y coleccionistas de monedas antiguas. En el fondo no hay nada. Cuando se vive en estos páramos intelectuales, no se puede escribir nada suave, porque necesita uno de la indignación para no helarse también". En Baeza iniciaría estudios de filosofía y letras y viviría en soledad, sumergido en el recuerdo de Leonor. Se iniciaría un giro en su obra, que le impulsaría a preguntarse con mayor dureza sobre las cuestiones filosóficas de siempre.
En sus primeros poemas baezanos, Machado tiene presente el doloroso, aunque contenido, recuerdo de Leonor, del que se evade en parte cuando describe el paisaje de campos de olivares y sierras.
Hemos seleccionado como muestra de esta época un poema, el CXXVIII, de su libro Caminos:
Poema de un día.
Meditaciones rurales
Heme aquí ya, profesor
de lenguas vivas (ayer
maestro de gay-saber,
aprendiz de ruiseñor),
en un pueblo húmedo y frío,
destartalado y sombrío,
entre andaluz y manchego.
FEDERICO GARCÍA LORCA EN BAEZA
La rutina de Antonio Machado en Baeza se rompe un día con la llegada de un grupo de estudiantes granadinos que, acompañados por su profesor de arte, don Martín Domínguez Berrueta, visitan la ciudad. Entre esos estudiantes iba un joven moreno, de pelo negro y mirada soñadora; su nombre era Federico García Lorca. Visitaron el Instituto, y Berrueta presentó a Machado a sus alumnos de la Facultad de Letras granadina. Estre los estudiantes que le esperan en Baeza está María del Reposo Urquía, hija del rector del Instituto don Leoporlo Urquía. Federico, aunque tímido, se atrevió a decir a don Antonio: "A mí me gustan la poesía y la música." Al atardecer se organizó una reunión en el casino para que Machado leyera poemas y Federico tocara el piano, cuyo arte había aprendido con su maestro de Granada, don Antonio Segura. Machado leyó primero poemas de Rubén Darío y luego poemas suyos, de Campos de Castilla, entre ellos "La tierra de Alvargonzález", cuando termina la lectura, se aplaude con entusiasmo, y Federico más que nadie. Hecho el silencio, Federico se sienta al piano, y toca algunas piezas de motivo andaluz, entre ellas la Danza de la Vida Breve. Toca con brío y gracia, con toda su alma, y el éxito es tan grande que el joven y desconocido pianista -aún no pensaba en ser poeta-, tiene que seguir tocando: aires andaluces, de León, de la Montaña. En el concierto intervino también una alumna de Machado, María del Reposo Urquía, hija del director del Instituto, que tocó una de las Romanzas sin palabras de Mendelssohn.
De este viaje a Baeza dejó constancia García Lorca en un artículo publicado en
la revista granadina "Letras", 30-XI-1917, que luego fue recogido con otro más
sobre el mismo viaje, en su libro "Impresiones y paisajes", 1918.
Por la tarde salimos a dar una vuelta, dirección Jódar y para Jimena, intentado recodar aquel viaje que hizo usted para llegar a a la cumbre de Almazán, acompañado por Juan Camps, Adolfo Almazán, el pintor Florentino Soria, y el alcalde de Jimena. Pueblos visibles en días claros desde el mirador de la muralla. (pág. 296. libro de Ian Gibson.
Sábado, 23 de Junio. Por el Paseo de la Muralla
Estimado don Antonio:
Estaba mañana la íbamos a dedica exclusivamente a Baeza, la ciudad señorial, la de los ballesteros.
Por la mañana, nada más desayunar en el buffé del Hotel. Salimos para la plaza que llaman de Zapatería, al fina del Paseo o Plaza de la Constitución. Aparqué y directamente a busca el Ayuntamiento de Baeza al que se llega por calle Gaspar Becerra, esquina con un antiguo edifico del Ayuntamiento con el Balcón del Concejo, y la sede de las cofradías . En la calle hay uno de los famosos restaurante baezanos, se llama Almazara, la carta un poca alta de precio para mi bolsillo, sobre todo en estos días de urgente investigación literaria e histórica.
Debajo del primer piso donde usted vivió, hay ahora una tiende souvenir que se llama El Rincón de machado. Venta de Aceite de oliva artesanía de cerámica, madera de olivo y esparto. En la esquina de la Calle Cardenal Benavides, teniéndola enfrenta de la fachada plateresca del Ayuntamiento baezano, vemos la cerámica que dice: “AQUI VIVIO EL POETA D ANTONIO MACHADO EL CIT (sic) EL CENTENARIO DE SU NACIMIENTO. BAEZA, 1975. (Todavía estoy tratando de averiguar qué quiere decir el CIT).
Este Ayuntamiento fue Cárcel y Casa de Justicia. Los cuatro balcones están distribuidos los tres escudos que se repiten por toda la ciudad: escudo de Felipe II, escudo del Corregidor Juan de Borja y en el otro lado la leyenda de que este edificio se construyo siendo corregidor Juan de Borja en 1559; esto escudo es el de la de la ciudad. La cornisa está decorada con grandes ovas, sofitos o tableros y con ménsulas de volutas con figuras de niños, enanos, esfinges, quimeras águilas, chivos alados, hojas de acanto. la Caridad y la Justicia. Una puerta de medio punto custodiada por dos cariátides: La Caridad y la Justicia. Recordemos que Baeza era el centro administrativo de la provincia has el XVIII, en que tomó relevo Jaén. Otro de los amarillentos azulejos dice que este edifico es Monumento Nacional por Real Orden de 31 de agosto de 1917 (Día de san Ramón Nonato).
Cerca de allí están los Servicios Turísticos de Pópulo, que tiene librería, compré dos libros: Baeza en Antonio Machado, homenajes de Antonio Checa, y el otro libro Baeza en san Juan de la Cruz y Cervantes, de Pedro Ayala Cañada.
El libro de Antonio Checa es una recopilaron de homenajes celebrado a usted aquí en Baeza, desde el frustrado de 1966, otro en 1976, otro en 1983, donde vino Oscar Acosta el Embajador de Honduras, en representación de un hondureño que había ganado el premio de poesía (trabajo no publicado) y el Excmo. León Herrera y Esteban, a la sazón Ministro de Información y Turismo y jienense de nacimiento. No sabemos el nombre del poeta hondureño ganador de este premio. Actualmente se convoca el premio Internacional de poesía Antonio Machado de en Baezas. Dotado nada más y nada menos que con 6.000 euros. Este año lo ganó Ana Isabel Conejo.
El congreso internacional por el 50 aniversario de su muerte, se celebró en Baeza el 10 de abril 1983, que es cuando se levantó el monumento en el Mirador de la Muralla, dentro de un fanal de cemento del arquitecto Fernando Ramón, el busto en bronce realizado por Pablo Serrano, copia como el que hay en Soria, o, recientemente el 19 de junio 2007, en los jardines cuyo pedestal ha sido diseñado por Alberto Corazón de la Biblioteca Nacional de España, en Madrid, gracias las iniciativas de la ministra de Cultura, la sevillana Carmen Calvo, machadiana hasta los huesos y el patrocinio de ENDESA. Para cerrar el acto, Joan Manuel Serrat, que tanto ha hecho por la difusión de la poesía de Antonio Machado en todos los ámbitos de nuestra lengua, cantará tres de sus canciones machadianas.
El busto original se conserva en el museo Pablo Serrano de Zaragoza.
En la plaza del Pópulo o Virgen del Pópulo a la que se encomendaban los cristianos cuando salían desde aquí a sus conquistas, o Fuente de Los Leones que son ibéricos que se trajeron aquí en el siglo XVI, procedentes de la villa romana de Cástulo (cerca de la actual Linares). La mujer del centro se ha identificado con la princesa Imilce, esposa de Aníbal. A la derecha vemos dos arcos, uno de ellos tiene el imponente escudo del Emperador Carlos V, que conmemora la victoria de Carlos sobre los Comuneros en 1521. El otro es el Arco de Azacaya, esta puerta se construyó para honrar al Emperador cuando pasó por aquí en 1526 para su esponsales en el Alcázar de Sevilla con Isabel de Portugal. Pasados los Arcos, vemos un cartel que dice Paseo de Antonio Machado, va camino del Paseo de la Muralla. A la izquierda un jardín sembrado de olivos ornamentales y monolitos con romances que nos recuerdan la antigüedad histórica de Baeza. Son dos joyas Patrimonio del idioma. En el primero leemos:
“Romance al cerco de Baeza”:
Cercada tiene a Baeza - ese arráez Audalla Mir
con ochenta mil peones - caballeros cinco mil;
con él va ese traidor, - el traidor de Pero Gil.
Ruy Fernández va delante, - aquese caudillo ardil,
arremete con Audalla, - comiénzale de herir,
cortado le ha la cabeza, - los demás dan a huir
Tomo el análisis de Bautista Martinez Iniestas, que nos dice que este romance es el más antiguo de los romance fronterizos.
1. Cerco y toma de ciudades
1.1. Baeza
El Romance del cerco de Baeza, es el más antiguo de todos los fronterizos, recogido por Argote de Molina en su libro Nobleza de Andalucía (Sevilla, 1588), el cual está inspirado en el sitio de dicha ciudad andaluza y es el único conservado del siglo XIV. Pertenece al grupo de los que se difundieron sobre el rey don Pedro, escritos después de su muerte (1369) por los partidarios de don Enrique, que entonces gobernaban Baeza. Por razones de enemistad política don Pedro ayudó al rey granadino a poner cerco a la ciudad en 1368.
El romance cuenta el cerco que sufrió Baeza por las tropas del caudillo moro Audalla Mir, ayudado por las fuerzas del rey don Pedro, llamado despectivamente “el traidor de Pero Gil”, como le decían sus enemigos, los partidarios de don Enrique:
Cercada tiene a Baeza - ese arráez Audalla Mir
con ochenta mil peones - caballeros cinco mil;
con él va ese traidor, - el traidor de Pero Gil.
(vv. 1-3)
Gracias a la heroica intervención de Ruy Fernández, caballero principal y caudillo de los escuderos, fracasa el asalto a los muros:
Ruy Fernández va delante, - aquese caudillo ardil,
arremete con Audalla, - comiénzale de herir,
cortado le ha la cabeza, - los demás dan a huir
(vv. 8-10)
En el otro monolito leemos:
Moriscos, los mis moriscos,
los que ganais mi soldada,
derribedesme a Baeza,
esa villa torreada,
y a los viejos y las viejas
los meted todos a espada.
Y los mozo y las mozas
los traed a cabalgada
y a la hija Pero Díaz
para se mi enamorada.
Id vos, capitán Vanegas
porque venga más honrada,
porque enviándos a vós
no recelo en la tomada,
ni cosas desaguisada.
(Romance Fronterizo 1407)
Este romance viejo ha cumplido 600 años de existencia. Existen otras versiones de este romance viejo que se llama “Romance a Pero Díaz”, [Pedro Díaz] defensor de la ciudad caballero de origen vasco que luego murió en la vega de Granada. Otros autores apuntan que se llama “El Romance del asalto de Baeza, narrado desde la perspectiva mora, es una muestra de los romances fronterizos. Está constituido por una intervención del rey moro, instando a sus “moricos” a tomar Baeza, matar a los ancianos y someter a la juventud.
Ordena, además, que le lleven a la hija de Pero Díaz, el defensor de la ciudad, para ser “su enamorada”, encomendándole la acción al capitán Vanegas, personaje también histórico, apodado el tornadizo, ya que él no levantaría sospechas:
Por lo tanto creo, que este Pedro, no se trata del jurista don Pero Díaz de Toledo, autor de El Enquidón de Pero Díaz de Toledo, que es un manuel sobre practicas de Derecho, anterior a 1465, ya que el mismo autor dio cuanta de él, este año en Introducción a la Querella, está escrito en latín y del que se dio cuenta Ya José Luis Herrero Prados nos dio cuenta de este ejemplar único que se encuentra en el Archivo Histórico de la Universidad Complutense de Madrid. También aparece como personaje en el entremés «El Hospital de los podridos», atribuido a Cervantes.
Continuamos nuestra marcha a pie, subiendo, hasta llegar a un escampado es la aquí se alzaba dominante la antigua la antigua alcazaba, destruida por Isabel la Católica en 1476, por culpa de los enfrentamientos de los Benavides y los Carvajales. Se acaba el Paseo de Antonio Machado, hay que fui empedrado a la izquierda. Luego el campo abierto, una explanación con gravilla y un camino solitario al borde de lo que fuera el cerro del Alcázar, destruido en 1477 por Isabel la Católica por la disputas de los Benavides y los Carvajales, que lo que se llegó a llamase “guerra civiles baezanas”.
Desde arriba se ven una excavaciones al poe del cerro, continua hasta encontrar un paseo que del viento norte resguardan los cipreses, la vista grande hacia el valle, hay como una caloma, parece verse Jimena, el valle del Guadalquivir, los cerros de Mágina y el Aznaitín. Cuando me apoyo en la barandilla de hierro veo a mis pies un desnivel y los restos de la antigua muralla defensiva. Desde esta barandilla es como asomarse a la de un transatlántico haciendo crucero por un inmeso mar de olivos, olivos que como plateadas olas verdes corren al encuentro de la escuadra que navega hacia el puerto de la sierra, ya lejos, ya azules de acero ligeros vientos perfumados de este junio que combate vespetinas mañanas en esplendor de pecadores. No tengo más remedio que abrir Campos de Castilla y recitar:
“iLa luna en los
espartales,
cerca de Alicún!
Redonda sobre el alcor,
y rota en las turbias aguas
del Guadiana menor.
(Viejas canciones. 1924).
Estos no son los famosos cerros de Úbeda, por donde se marcha uno de la fe y de la justicia, “Irse por los cerros de Úbeda”. Usamos esta locución para dar a entender que alguien al hablar se pierde en divagaciones innecesarias, se sale del argumento que estaba tratando, cambia de tema de conversación sin motivo o responde a lo que se le pregunta con algo que nada tiene que ver con la cuestión. identificar aquellos que no dicen nada en concreto.
Animado por un suelo ya adoquinado, con pequeños árboles en el centro atados sus pies con cadenas a la reja del alcorque para que nos los lleven, aparecen algunos monolitos con chapas de versos machadianos, lamentablemente están pintados con los valiente y nocturnos grafittis, los grafiteros héroes, incultos del spray, vemos una especia de explanación con un solitario ciprés, solitario y mástil de la llanura. A la vista tenemos un fanal de cemento y dentro su busto que forjara en bronce Pablo Serrano, al que llama popularmente “El cabezón”. Hay grafritis y más graffitis. Tomo algunas fotos del recuerdo, también puedo ver algunos chapas de latón ya color del óxido, HAY UNA BRONCE QUE DICE Paseo de Machado, otros Paseo de Antonio Machado. ¿En qué quedamos?.
Al pie en bronce leemos manuscrito con cierta dificultad: “El pueblo de Baeza recibe este monumento en recuerdo de Antonio Machado y lo guarde como testimonio de identidad en los principios que enalteció el poeta (20 de febrero 1966) 10 de abril 1983”.
Otra placa aparece escrito:
Sobre el olivar,
se vio la lechuza
volar y volar.
A Santa María
un ramito verde
volando traía.
¡Campo de Baeza,
soñaré contigo
cuando no te vea!
En otra placa leemos: Elogios a don Francisco Giner de los Ríos. Muerto el 15 de febrero 1915.
Como se fue el
maestro,
la luz de esta mañana
me dijo: Van tres días
que mi hermano Francisco no trabaja.
¿Murió? . . . Sólo sabemos
que se nos fue por una senda clara,
diciéndonos: Hacedme
un duelo de labores y esperanzas.
Sed buenos y no más, sed lo que he sido
entre vosotros: alma.
Vivid, la vida sigue,
los muertos mueren y las sombras pasan;
lleva quien deja y vive el que ha vivido.
¡Yunques, sonad; enmudeced, campanas!
Firmado: Baeza, 21 febrero 1915.
Recordemos que don Francisco Giner de los Ríos (1830-1915) “el imponderable”, fue su venerado maestro en los jardines de la Institución Libre de Enseñanza, en calle de las Infantas, 42 de Madrid, cerca de donde trasladó la familia a Claudio Cohello, nº 13. 3º izq. Esquina calle Villanueva. Terminado el curso 1833-84, la Institución se trasladó a paseo del Obelisco, hoy paso de Martínez Campos, 15 el obelisco era una fuente en la Castellana dedica a Isabel II, que como dice Iban Gibsón, “no queda ni rastro”. Manuel, su hermano, acudió a don Francisco en petición de recomendación en agosto de 1912 para que le pudieron dar plaza en un Instituto a Madrid, después de su desgracia. Don Fernando contestó «Ni puedo ni debo». Es increíble pensar que en una España que funcionaba con recomendaciones, usted no pudiera conseguir nunca una.
Hoy la ILE es la sede de la Fundación Giner de los Ríos, con peligro de desparecer por la rehabilitación integral. Para el Boletín de la Institución Libre de Enseñanza (B.I.L.E) envía una especie recuerdos a modo de Elegía, con la que empieza recordado sus años de párvulo:
“Los párvulos aguardábamos, jugando en el jardín de la Institución, al maestro querido. Cuando aparecía don Francisco corríamos a él con infantil algaraza y lo llevábamos en volandas hasta la puerta de la clase[…] don Francisco se sentaba siempre entre sus alumnos y trabajaba con ellos familiar y amorosamente. Su modo de enseñar era socrático: el diálogo sencillo y persuasivo. Estimulaba el alma de sus discípulos[…] Era don Francisco un hombre incapaz de mentir e incapaz de callar la verdad ; pero su espíritu fino, delicado, no podía adoptar la forma tosca y violenta…” (B.I.L.E. XXXIX, 664, julio de 1915)
Usted conservaba buen recuerdo de sus profesores Manuel Bartolomé Cossío, con el que mantendrá una larga amistad; con el aragonés Joaquín Costa, José Caso, Aniceto Sela…
Al final del paso de la Muralla, continuamos por unos chalet hacia la catedral, pero antes nos encontramos con una iglesia románico tardío la más antigua de Baeza, la de San Pedro siglos XIII-XIV. Luego por la bella plaza de Arcediano donde se halla el restaurante El Sarmiento. Muy cerca está la catedral Natividad de Nuestrs Señora, antes fue mezquita, en su interior se puede acceder al Museo Catedralicio. La gran araña central es grande como un globo terráqueo de cristal. Estuvimos en la capilla de los Quesada. Desde la Puerta del Perdón podemos ver la Plaza de Santa María, la fuente homónima, la fachada del edificio de la Univerdidad UNI y sede Antonio Machado, y en la esquina derecha el Seminario de San Felipe Neri, fundado en 1660.
Ya bajando por la calle Compañía, pasamos otra vez por la iglesia de la Santa Cruz, Instituto Santísima Trinidad de Baeza, por la puerta del Museo de pintura Antonio Martín, nuevo, antes estuvo aquí el Cuartel de Sementales o de Remonta. Antonio Martín un pintor local que aún vive, toda un privilegio. Hay una exposición temporal abstracto de Jesús Soler, titulado por “Por la Paz”. El próximo creo que es de mi paisano el mañagueño Eugenio Chicano.
Por la tarde dimos una vuelta por el Paseo o Plaza de la Constitución. Paseamos en coche y pasamos en por Colegio Antonio Machado. Luego por la calle Antonio Machado, que se sitúa cerca de un parque público llamado de Leocadio Marín (actual alcalde), seguramente se por pusieron como agradecimiento a algún antiguo favor.
Nos dio tiempo, antes de cenar, a da un paseo por una de las calles principales de Baeza, la calle peatonal y de casas señoriales de San Pablo. En esta calle encontramos el Palacio plateresco de los Salcedo, hoy reconvertido en Hotel de 4 estrellas, justo al lado, está el palacio de Sánchez Valenzuela de estilo gótico, en frente la iglesia de San Pablo construida en los siglos XVV y XVII. Otros edificios son la casa de los Pereda, de los Cabrera, la de Escalante con una portada manierista, otro es el hermoso edificio de el Casino, donde usted venía algunas veces a tomar el café. A finales de su insoportable estancia en Baeza llegó a vivir en esta calle en, en número 6, según el remite de una cara suya a su hermano Manuel, conservada en la Biblioteca de José María Cossío en la Casona de Tudanca (Santander). Pero en esta calla no encontramos ninguna placa que no diga que aquí vivió usted, no sabemos por cuánto tiempo.
Son años de estudios para lograr ser Licenciado en Filosofía y Letras, cinco años de estudios; el doctorado en Filosofía, intentos de oposición una cátedra de italiano. En mayo 1919 aparece la segunda edición de Soledades, Galerías . otros poemas en la Colección Universal. Sabe que la única forma de salir de Baeza es tener títulos. No puede más esta cansado de sus continuos viajes a Baeza-Madrid, Madrid-Baeza.
El 7 de septiembre de 1919 solicita el Instituto de Segovia, le es concedido el 30 de octubre, el 26 de noviembre viaja a Segovia, el 1 de diciembre ya ejercer como catedrático. Segovia queda más cerca de Madrid, y puede vivir una vida intelectual más plena. Baeza, como usted mismo dijo a Unamuno, fueron ocho años de destierro. ¿Quizás porque no encontró el amor adecuado?
Indudablemente la Baeza de aquello años de primeros del siglo XX, no es la misma que la de los años actuales, donde debido al precio de las aceitunas, muchos agricultores son hoy en día millonarios, subvenciones europeas, Academia de la Guardia Civil, turismo de interior y Patrimonio de la Humanidad en el 2003.
A mí, Baeza y Úbeda, y la Sierra de Cazorla me dejaron un buen sabor de boca, y la veo como un buen porvenir, está podo hecho, por supuesto que no, queda por hacer, pero esto será ya cuestión de los propios baezanos si juegan todas sus bazas.
Luego nos dio tiempo a pasear por la Plaza de la Constitución y mirar el gran escudo de Baeza de soleria ya rotas, cerca la Pérgola o Quiosco de la Música, al otra lado está lo que fue el edificio de la Ahóndiga (1612). Al otro lado soportales con bares y cafeterías como el Mercantil, esta parte debería ser convertida en un bulevar peatonal. Allí está la Fuente de la Estrella que con su pular recuerda la revolución de 1868. En una esquina, frente a la calle de san Pablo se alza la torre Alitares que corresponde a la muralla árabe, cerca de la puerat de Cañuelo, un poco más arriab está la Puerta de Úbeda y el monumento a los balleteros, debajo de este magnífico bronce, leemos: "Soy Baeza la nombrada nido real de gavilanes..." La ciuda de Baeza en memoria de la Compañía de los Doscientos ballesteros del Señor de Santiago. 6-XII-1998. Esta frase corresponde al lema de Baeza que completo reza así. “Nido real de gavilanes, tiñe de sangre mi espada de los moros de Granada, mis valientes capitanes”. De hecho muchos de los capitanes que acompañaron a los Reyes Católicos en la toma de Granada eran baezanos.
Debajo leemos y en este mismo pedestal leemos una placa de latón "Las honras fúnebres a la reina doña Margarita", que escribió el cordobés don Luis de Góngora y Argote. (No sé si se refiera a la reian Margarita de Austria, esposa de Felipe IV, muerta en el Escorial el 3 de octubre de 1611).
Baeza, situada en un amplio alcor, es como un balcón florido en Las Lomas con palacios de piedras doradas que son cuerpos vivos. La ciudad cada día nace para hacerse arte, estas ciudades no nacen para ser campesinas. Y los niños con las bicicletas corren y hacen la cabrita por el Paseo, sin ser conscientes del peso de su historia, una vez más la realidad de los días es como el joven que a su enamorada: un constante cortejar.
II.- Buscando a Josefina Manresa en Quesada
Estimado don Antonio:
La mañana del domingo 24 salimos de Baeza camino a Úbeda, desde aquí en primero retonda tomamos dirección sur por una carretera no muy buena entre olivares cenicientos que se dirige hacia el sur por la Estación de Jódar, Los Propios, Pea del Becerro, donde paramos para subir a la ermita, pero no encontré indicaciones me pudieran lleva a ver la Cámara Sepulcral Ibérica de Toya. En este pueblo nació el poeta Rafael Láinez Alcalá en 1899 que fue alumno de francés en sus clases de Baeza. Luego, sin entrar en Peal del Becerro, continuamos por el desvío donde mejora el ancho de la carretera A-315 hasta Quesada, que se agarra a un risco ya al borde del río Toya, más el vértigo de la torre de la iglesia de San Pedro y San Pablo, no olvidemos que Quesada tiene dos iglesias, y ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad. La historia de este valle al cuidado y protección del cerro de la Magdalena, se remonta a tiempos prehistórico, romanos, visigodos, árabes, y repobladores venidos del Granada. Por ello en su calle vemos arcos y adarves por cualquier callejón que uno transita. Este es el pueblo del pintor Zabaleta, se me ocurre un esloga para Quesada en el I Centenario del nacimiento del pintor: "Quezabaleta". Creamos un nuevo verbo para pintar: "quezabaletear", ¿que le parece, don Antonio?. Ver Museo Rafael Zabaleta Fuentes:
Y por qué nuestra visita a Quesada, la sorprendente, la cuajada de historia, simplemente porque aquí nació Josefina Manresa Marhuenda, esposa y musa del universal poeta oriolano Miguel Hernández, el 2 de enero de 1916. El padre de Josefina don Manuel Manresa Pamies era guardia civil y fue destinado a esta localidad en su primer destino, vivían en la Avda. de Úbeda. Y por qué nuestra visita a Quesada, la sorprendente, la cuajada de historia, simplemente porque aquí nació Josefina Manresa Marhuenda, esposa y musa del universal poeta oriolano Miguel Hernández, el 2 de enero de 1916. El padre de Josefina don Manuel Manresa Pamies era guardia civil y fue destinado a esta localidad en su primer destino en 1915, vivían en la Avda. de Úbeda. Manuel Manresa Pamies nació en Cox (Alicante) el 6 de julio de 1889. Hijo de Juan y de Gertrudis, que sepamos tenía dos hermanos José y Juan, y una hermana, Gertrudis. Cuando fue filiado como quinto por el cupo de Cox en el reemplazo de 1910 para servir como soldado durante un tiempo de doce años. En la ficha correspondiente figura como jornalero, y en el pertinente acto de entrar en Caja o «ser medido» el 1 de agosto de 1910 se le leyeron las leyes penales según las ordenanzas militares. Como testigo figura el Alcalde constitucional de Cox, Manuel Cuenca.
Ingresó como soldado en el Regimiento de Infantería San Fernando número 11 de Alicante el 5 de marzo de 1911. Fue destinado a Melilla y sirvió durante tres años en el Protectorado español de Marruecos en el Rif, donde se llevaron a cabo encarnizadas luchas contra las cábilas del temido jefe rifeño Ahmed Rasuni. Por su muestras de probado valor recibió la Medalla de la Campaña de Melilla, creada por Real Orden de 20 de Mayo de 1910 (después de la visita que Alfonso XIII realizó a Melilla en enero de 1910). Por ese periodo de guerra, y como premio, le fueron abonados un año, dos meses y siete días de servicio en campaña (recordemos que estos tiempos abonados servían para acumularlos a la hora del retiro). Es decir, nos encontramos ante un héroe de guerra. El 1 de marzo de 1914 pasó a la situación administrativa de reserva activa, situación en la que permaneció un año y cinco meses.
El 4 de marzo de 1915 se casó con (...) Marhuenda también de Cox. El 1 de agosto de 1915 ingresó como guardia 2º en el Instituto General de la Guardia Civil, estuvo destinado en Quesada (Jaén).
Y este era el principal y único motivo de nuestro viaje, hasta que más tarde conocí sus recursos naturales y tengo la promesa de volver despacio y lento o como usted diría en «Proverbios y Cantares» “¿Para qué llamar caminos/ a los surcos del azar?... Todo el que camina anda, como Jesús, sobre el mar”. (Expediente militar de Manuel Manresa Pamies)
Ese día en Quesada había una concentración de moteros, y como la carretera pasa por el centro de la villa, regulada por un semáforo,
el tráfico de motos y sobre todo de squard, trikes…, era molesto, pasamos por el parque donde la Guardia Civil de Tráfico y la Policía Local
tenían montado un dispositivo de seguridad y control. Llegamos al final del pueblo y en calle Arco de los Santos vimos el volumen de un
edificio moderno era el Museo Rafael Zabaleta, a pesar de que abre todo los días, no entramos. Íbamos de excursión exploratoria y
queríamos llegar a Cazorla.
Cerca del Museo, y sin bajarme del coche pregunté a un vecino por Josefina Manresa y el cuartel de la Guardia civil, pero el hombre
era mayor, y no me supo contestar. Luego aparqué de mala manera en una explanación frente al parque donde se encuentra el Ayuntamiento,
hice unas fotos, los vecinos estaban agrupados al borde de la carretera pendiente del paso de las motos. No era le mejor día para pasera
por Quesada, además a mí el ruido de la motos me molesta mucho. Así que con cierta desilusión salimos de Quesada sin averiguar nada
sobre Josefina y tomamos el primer desvió dirección a Cazorla, no me arrepentí de ir a Cazarlo, por supuesto, pero me perdí la visitar
la Cueva del Agua y el Santuario de la Virgen de Tíscar, donde Antonio Mercero rodó su polémico documental en 1968, censurado y no
emitido en su momento. Además, seguramente, aquí estuvo usted don Antonio Machado, y dedicó un poema que el IV «Viejas Canciones»:
En la sierra de Quesada
hay un águila gigante,
verdosa, negra y dorada,
siempre las alas abiertas...
Tengo entendido que en el Santuario hay una plaza con este poema, suyo.
La Virgen de Tíscar o Nuestra Señora de Tíscar, es la patrona de Quesada y de todos los pueblos y villas del que fuera Adelantamiento de Cazorla, y según la tradición fue traída a estas tierras en el año 35 de nuestra era por San Isicio (Hesequio), obispo de Cazorla, discípulo del apóstol Santiago, uno de los varones apostólicos que vinieron a evangelizar España.
En honor a la Virgen de Tíscar se celebra una multitudinaria romería el
primer domingo de septiembre. El primer sábado de mayo la Virgen es llevada a
Quesada, siendo recibida por los quesadeños en la Cruz del Humilladero. El 29 de
agosto la Virgen vuelve a su santuario, motivo por el cual se celebran fiestas
en el pueblo en las vísperas (feria y fiestas de Quesada: del 23 al 28 de
agosto).
La verdad es que la suerte acompaña a siempre a quien la busca o compra el décimo, no hay que confiar mucho en milagros. Cuando
regresé de este viaje a mi casa de Alicante, me puse al ordenador y entré en la sorprende y bien informada página web Turismo en Cazorla
y en de la del Ayuntamiento de Quesada y le puse un corre al Concejal de Cultura señor Juan Antonio López Vilchez preguntando por los
vestigios de Josefina Manresa en esa localidad. Me contestó inmediatamente, a «vuelta de emilio», si es aceptable esta locución. Y me
mando en correo adjunto fotografías de la placa de bronce dedica a Josefina que ice literalmente: “En esta casa nació Josefina Manresa
Marhuenda esposa y musa de Miguel Hernández”.
También me envió la foto con la placa de la calle dedicada Josefina. Todo una sorpresa, no sabía que le hubieran dedicado una calle.
Una semana más tarde recibí un sobre desde el Ayuntamiento de Quesada, en su interior venía una carta de Juan Antonio López, en la que me decía que cumplía lo prometido de enviarme el documental sobre Quesada del año 1968, que dirigió Antonio Mercero y censurado por el régimen, así como un dossier de prensa de los publicado en su día, donde en dicho documental se llega a comparar la pintura de Rafael Zabaleta con los poemas de Miguel Hernández. Además me envió el nº 5 febrero 200 de la revista Quesada Actualidad, una guía de la Comarca de la Sierra de Cazorla, muy bien documentada e ilustrada; otra guía de Quesada con el eslogan donde nace el Guadalquivir, y dos póster. Documentación que me ha servido para escribir este capítulo.
III.- Poesías de Antonio Machado de Miguel Hernández y en el documental de Antonio Mercero, sobre Quesada de 1968, censurado y no emitido por su tono reivindicativo.
Visualizado el documental en blanco y negro: “Quesada: el museo, el folklore, los hijos, la romería”, dirección y guión de Antonio Mercero para la Serie: Fiesta, 1968. producción: TVE. Director de la serie Pío. Cano. Sonido: José Luis Peña. Temas musicales: “las tres morilla de Jaén”, interpretado por Ismael. Duración 25 minutos. Es como dice la carátula, un testimonio de una gran calidad cinematográfica, arriesgado y comprometido para el tiempo en que se rodó, al reflejar la vida en un pueblo- cualquiera de los pueblos de la España profunda… La integridad humana de Mercero y sus convicciones, se reflejan en cada fotograma, en cada escena, en cada plano, es como un escenario del tiempo pasado, de una pesadilla española, pero toda una realidad cruel a ver a los hombres desdentados y desnutridos, a los penitentes caminando de rodillas hasta el Santuario, en una fe que hoy en día nos parece equívoca, una romería en la que aducen las autoridades escoltada por la Guardia Civil de bigotes, trinchas tricornios y gafas de sol.
Solamente hay que leer el desgarrador poema «Los Olivos» de Antonio Machado para comprender la miseria que reinaba en estos parajes a primero del siglo XX, donde nos hace un parangón entre los viejos olivos polvorientos y la “orgía de harapos” de de sus gentes. En este poema Machado denuncia esta situación, nombra a Úbeda a [Torre Pero Gil] y a Peal [del Becerro], aunque debió pasar por Quesada para ver a la Virgen de Tíscar, aunque usted no era muy religioso, pero esto es un Santuario en plena e incompable naturaleza. En el capítulo dedicado a «La Romería» de la Virgen de Tíscar, recuerda Mercero un poema de Antonio Machado. Un fragmento de este poema está escrito en piedra en el Santuario gracias al alcalde quesadeño Antonio Navarro:
IV “Viejas canciones”
En la sierra de Quesada
hay un águila gigante,

verdosa, negra y dorada,
siempre las alas abiertas.
Es de piedra y no se cansa.
Pasado Puerto Lorente,
entre las nubes galopa
el caballo de los montes.
Nunca se cansa: es de roca.
En el hondón del barranco
se ve al jinete caído,
que alza los brazos al cielo.
Los brazos son de granito.
Y allí donde nadie sube,
hay una virgen risueña
con un río azul en brazos.
Es la Virgen de la Sierra.
Aunque no se dice taxativamente, es muy posible que usted visitara el Santuario de la Virgen de Tísca era el primavera de 1915, por
lo tanto debió pasar por Quesada, viniendo desde Baeza, Úbeda, Torreperegil “triste burgo de España” y Peal del Becerro (como podemos
leer en el poema «Los Olivos». Luego Iruela y puerto de Las Palomas (1290) y descender por Cazorla, Cerro Musero y el El Chorro
(donde tiene su nacimiento el Guadalquivir), y luego relativamente cerca por Puerto Lorente.
Sobre la picota
donde nace el río,
sobre el lago de turquesa
y los barrancos de verdes pinos;
sobre veinte aldeas,
sobre cien caminos... (Viejas canciones)
Pasado Quesada está el Puerto de Tíscar (1.183) y el Santuario del mismo nombre, o Peñas Negras. La Pista desde el puerto de Tíscar que por la base de la Cruz del Rayal va a Puerto Lorente.
Pasado Puerto Lorente,
entre las nubes galopa
el caballo de los montes. (Viejas canciones).
La Sierra de Quesada la nombra usted otra vez en el poema «A la manera de Juan Mairena. «Apuntes para una geografía emotiva de España»:», en la estrofa:
“Vivo en pecado mortal:
No te debiera querer;
Por eso te quiero más”
En la Sierra de Cazorla, firma usted un poema con 28 de mayo de 1915, debió pasar varios días y usar alguna bestia de carga para los caminos. Aunque la poesía se había publicado tres meses antes en Lecturas, puede hacer un error de fechas.
A Juan Ramón Jiménez, por su libro Platero y yo
¿No eres tú, mariposa,
el alma de estas sierras solitarias,
de sus barrancos hondos
y de sus cumbres agrias?
Para que tú nacieras,
con su varita mágica
a las tormentas de la piedra, un día,
mandó callar un hada,
y encadenó los montes
para que tú volaras.
Anaranjada y negra,
morenita y dorada,
mariposa montés, sobre el romero
plegadas las alillas o, voltarias,
jugando con el sol, o sobre un rayo
de sol crucificadas.
¡Mariposa montés y campesina,
mariposa serrana,
nadie ha pintado tu color; tú vives
tu color y tus alas
en el aire, en el sol, sobre el romero,
tan libre, tan salada! ...
Que Juan Ramón Jiménez
pulse por ti su lira franciscana.
En este documental-testimonio histórico también tenemos oportunidad de ver los cuadros de Rafael Zabaleta a la vez que se hace un paralelismo entre el la pintura rural del quesadeño, y la poesía rural de Miguel Hernández. Todo una muestra de valentía y riesgo personal de Mercero, puesto que en aquellos años del franquismo te podían meter en la cárcel por comunista.
Los poemas que podemos oír en el documental son fragmentos de dos sonetos y la famosa Elegía al “compañero del alma”, Ramón Sijé.
1º) Fragmento del soneto 26 de “El rayo que no cesa” (1936)
Por una senda van los
hortelanos,
que es la sagrada hora del regreso,
con la sangre injuriada por el peso
de inviernos, primaveras y veranos.
Vienen de los esfuerzos sobrehumanos
y van a la canción, y van al beso,
y van dejando por el aire impreso
un olor de herramientas y de manos.
Por otra senda yo, por otra senda
que no conduce al beso aunque es la hora,
sino que merodea sin destino.
Bajo su frente trágica y tremenda,
un toro solo en la ribera llora
olvidando que es toro y masculino.
Fragmento “El sudor” de “Vientos del pueblo” (1937)
Cuando los campesinos van
por la madrugada
a favor de la esteva removiendo el reposo,
se visten una blusa silenciosa y dorada
de sudor silencioso.
Vestidura de oro de los
trabajadores,
adorno de las manos como de las pupilas,
por la atmósfera esparce sus fecundos olores
una lluvia de axilas.
El sabor de la tierra se
enriquece y madura:
caen los copos del llanto laborioso y oliente,
maná de los varones y de la agricultura,
bebida de mi frente.
Fragmento de la «Elegía a Ramón Sijé», en El rayo que no cesa (1936).
Yo quiero ser llorando el
hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas,
compañero del alma, tan temprano.
Alimentando lluvias, caracoles
Y órganos mi dolor sin instrumento,
a las desalentadas amapolas…
daré tu corazón por alimento.
Tanto dolor se agrupa en mi costado,
que por doler me duele hasta el aliento…
A las aladas almas de las
rosas...
de almendro de nata te requiero,:
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.
En el capítulo dedicado a “Los hijos” oímos una voz femenina que nos lee un hondo y crítico poema de Antonio Mercero, « Dónde están tus hijo, vieja, dónde están tus hijos, viejo?».
¿Dónde están tus hijo vieja,
dónde están tus hijos viejo?
Marcharon hacia lo lejos,
dejando atrás los olivos,
la almazara olorosa y limpia,
el cortijo blanco y fresco.
¿Dónde están tus hijos viejo?
Se fueron a ganar el sueldo
En fábricas y construcciones,
Con gentes de otros acentos,
Guardando sólo del pueblo,
El polvo de sus recuerdos.
¿Dónde estás tus hijos vieja?
Partiendo a tener los francos,
los florines y los pesos,
Intentando retener con seguidillas y tientos
el sabor del vino añejo…
Luego de ver el documental, examino el dossier de Prensa que consta de varios folios:
a) El primer documento es un artículo es de María José Bayona «Rescatan la cinta de Mercero sobre Quesada». Publicado en el Diario de Jaén, de 10-02-05. Donde nos informa «la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Quesada logra recuperar un documental que el conocido cineasta Antonio Marcero realizó en 1968 sobre la localidad». No hace María José un breve currículum de Mercero. También nos dice “El resultado del documental no fue bien recibido por los responsables políticos del área de Turismo de la época que lo vetaron y no llegó a ver la luz. Según Juan Antonio López, Concejal de Cultura del Ayuntamiento de Quesada “porque reflejaba una realidad demasiado cruda como para ser admitida […] reflejaba a gente muy mayor y delgada o lisiados que iban andando hacia el santuario de la Virgen lo que debió conducir a censurar esta imagen nada agradable”.
Y es que, el documental de Mercero plantea dudas sobre la verdadera fe cristiana a la vista de las crudas penitencias de cojos o tullidos, de mujeres arrodilladas o arrastrándose. Pero es que era la realidad de la época. Una fe ciega en la religión como único camino de salvación, sin raciocinio, y una iglesia que permitía estos vanos sacrificios, casi medievales, como aquella largas horas de flagelaciones o mortificaciones de los carmelitas descalzos que vivieron por tierras del Segura, caso de San Juan de la Cruz que murió en Úbeda.
Como bien escribe Maria José, que en el documental se vincula el nombre del pintor quesadeño Rafael Zabaleta con un poeta “non grato” por era el oriolano Miguel Hernández. Además de unos versos de Antonio Machado. El edil dijo que “hemos iniciado las conversaciones con Mercero para que sea él quien lo presente en Quesada”.
Por lo que podemos leer, en la carta que evió Mercero al Sr. Manuel Vallejo Laso, Alcalde de Quesada, en fecha 27 de mayo de 2005, Mercero se disculpó con que tenía mucho trabajo: “Me gustaría acudir a Quesada para dar a conocer mi documental, pero por ahora me es imposible, dado que tengo una agenda muy ajustada de trabajo, ya que dentro de unos días empiezo a rodar un documental sobre caseríos vascos en Lasarte, mi pueblo, y eso me llevará algún tiempo”.
Mercero no es muy dado a acudir a actos públicos, no se prodiga en la feria de la vanidades, además este documental era su bestia negra, pero estoy seguro que si le hubiera llamado Steven Spielberg a Hollywood, lo deja todo, toma el primer avión y sale echando leches o "a bandera tendida", que tambien se suele decir.
b) El periódico “Sierra de Cazorla Información”, de marzo del 2005, autoría de la Redacción de Quesada, se hace eco de la noticia del Diario de Jaén, repite lo ya comentado en el apartado a), y, aporta además algunas acertada críticas tales como:
Según el concejal delegado de Cultura de Quesada. Juan Antonio López Vílchez, el documental es una auténtica joya, desde el punto de vista cultural, sociológico, histórico y político, ya que es el fue reflejo de los pueblos de la España de la posguerra.
Si bien desde el Gobierno de aquella época se estaba intentando da una imagen de una España moderna y en pleno desarrollo (periodo del desarrollo industrial del norte), la realidad era bien distinta y así se recogió en el polémico documento. Un reflejo de otra España m´ñas profunda, que no interesaba difundir.
c) El diario Ideal de Jaén, de fecha 14-03-95, también se hace eco de la noticia con el titular “Quesada y Antonio Mercero se reencuentran después de 37 años de censura y silencio”, firmado por José A. García Márquez. No dice que es uno de los documentales más controvertidos de la última década de la dictadura. Recuperado de la Filmoteca nacional. En su época:
La censura eliminó cualquier vía de proyección y enclaustró la cinta para que nadie pudiera verla. Ni siquiera el hecho de que dos años después, en 1970, Mercero dirigiera la seria nada dudosa “Crónicas de un pueblo” o el prestigios mediometraje “La Cabina”, con el que consiguió 1º premiso nacionales e internacionales, permitieron desbloquear la película sobre Quesada. Finalmente, con la llega de la Democracia, el cortometraje se estrenó en TVE, en 1983, aprovechando el tirón de “Verano Azul”.
Nos apunta García Márquez que la canción que suena de fondo al principio al final de la cinta, es el tema “Tres morillas de Jaén”, interpretada por Ismael.
Aunque no se comenta en este artículo, seguramente por al brevedad del espacio asignado, me permito analizar que esta canción popular es del siglo XV, parece ser que el recuperó Federico Garcia Lorca. Las tres morillas son Axa, Fátima y Marién, que en realidad eran cristinas moras en Jaén que cuando fueron a coger olivas y manaan ya estaban cogida, aquí la canción:.
Tres moricas me enamoran
en Jaén:
Axa y Fátima y Marién.
Tres moricas tan garridas
iban a coger olivas,
y hallábanlas cogidas
en Jaén:
Axa y Fátima y Marién.
Y hallábanlas cogidas
y tornaban desmaídas
y las colores perdidas
en Jaén:
Axa y Fátima y Marién.
Tres moricas tan lozanas
iban a coger manzanas
y hallábanlas tomadas
en Jaén:
Axa y Fátima y Marién.
Díjeles: ¿Quién sois, señoras,
de mi vida robadoras?
Cristianas que éramos moras
en Jaén:
Axa y Fátima y Marién.
d).- El Suplemento del Diario de Jaén, del miércoles 22 de junio de 2005, en una detallada crónica con texto de María Aldea e ilustrada con fotografías del Archivo del Ayuntamiento de Quesada. Este trabajo tiene la particularidad de que se nos describe el documental por el orden de los capítulo del documental, algunas estrofas de los poemas de Miguel y «Las tres morillas de Jaén». Añada María Aldea que “Todo parece inocente, hoy a nuestros ojos hasta quizás nos parezca excesivo que fuese vetado y censurado”. Indudablemente que son imágenes inocentes, víctimas nada más de una posguerra y de un campo duro, por eso el régimen franquista quería controlar los No-Do, la películas, las prensa y todo los medios, para evitar enseñar su vergüenzas y su errores de gestión.
e) En la sección “Vivir-cultura” del Ideal, miércoles 22 de junio, se homenajea a Rafael Zabaleta en el aniversario de su muerte. Rafael nació hace ahora cien años en Quesada el 6 de noviembre de 1907, estudió en la Escuela de de Bellas Artes de Madrid y falleció el 24 de junio de 1960. Donó 112 óleo, 11 acuarelas, y casi 500 dibujos, para el Museo que lleva su nombre creado en 1963.
El hecho de que en este documental se vinculara la obra zabaletiana al poeta Miguel Hernández, con sus poemas rurales fue todo un acierto por parte de Mercero. Si contemplamos detenidamente la obra de este quedesaño universal podemos observar que su pintura, evolucionó hacia un poscubismo, influenciado por Picasso, unido a una figuración geométrica expresionista y colorista, escenas bucólicas como "Campesina amamantado a su bebé" de una armonía y calidad insuperable. Sin duda Rafael apostó por el estilo personal, lo cual le lleva al punto que todo artistas debe buscar: el Parnaso de su arte. La pintura zabaletiana es también un icono y una anticipación a las nuevas búsqueda, y a la vez, es precursor de lo que yo llamo “Intelectualismo”.
¿Acaso la censura, los secuestros de incómodos diarios o revistas, o cadenas de televisión se pueden ocultar a los ojos de le Historia?
En nuestra salida dominguera pasamos por el sorprendente pueblo turístico de sierra, de Cazorla, lugar donde más alojamientos hay en todo Jaén. Llegamos al final del pueblo a la plaza, hasta donde están los resto de la iglesia de Santa María.
La localidad de Cazorla se sitúa al Este de la provincia de Jaén, al pie de la sierra que lleva su nombre, justo donde los olivares dejan paso a las encinas y los pinos. Allí pasé los años felices de mi niñez y juventud, y allí vuelvo cada año a pasar unos días con mis padres. Es un pueblo hermoso, lleno de luz, de frescor y, por supuesto, de recuerdos. Os invito a conocerlo a través de estas fotos. En el censo de 2001 es de 8.114 habitantes aunque la población flotante de verano debe ser muy alta por el número de viviendas y alojamiento que existe.
A la gente se le ve emprendedora, el turismo ecológico en su fuerte, aunque no hay aparcamientos, y esto no es bueno. En la plaza de Santa María las terraza de los bares están ocupadas. Entramos en uno de ellos, pedimos la bebida y nos pusieron una tapa de choto frío al ajillo, gratis, muy rico. El precio no muy alto.
Luego tomamos camino de regreso por Iruela, santo Tomás, El Molar, Torreperegil y Úbeda. En Úbeda teniamos pendiente dar una vuelta por la Muralla, pasamos por la puerta de la antigua Academia de la Guardia Civil, que se fundó en julio de 1945, los alumos han pasado a Baeza. Dimos una vuelta por el perímetro de la muralla, allá lejos los cerros de Úbeda, llegamos a redonda de Miradores, aparacamos en baja de El Salvador. Cuando entramos en la plaza de El Salvador y la iglesia de mismo nombre con vistas al Parador Nacional y la plaza de Vázquez de Molina, entonces, solo entonces, me di cuenta que el viaje a estas tierras de Andalucía había valido la pena, y no tuve más remedio que ante tanta maravilla entregar mi alma al Divino Arquitecto. Comimos en restaurante en frente del Ayuntamiento del que es mejor no hablar.
Mas información de Úbeda la encontrá en Todo Úbeda, Úbeda Infromación...
Lunes, 25 de junio, Ifnatoraf
Estimado don Antonio:
Por la mañana temprano, pagamos nuestra cuenta en el Hotel Baeza Monumental, tengo que decir que todo el personal de este hotel se portó estupendamente con nosotros.
Otra vez en la N-332, y cuando llegabamos a Villanueva del Arzobispo, estábamos a la altura de Ifnatoraf o Torafe. Tomamos el primer desvío a la derecha y subimos a la aventura. La carreta era estrecha, curvas y mal asfaltada, subíamos tomando el pelo a las curvas, elevándonos al cielo entre olivos risueños, el paisaje del olivar nos anuncia rqueza, ya lejos Las Lomas en una calima de calor cerámico. Una vez en el pueblo, pasado una torres, aparcamos cerca de un centenario árbol que no es un olivo, sino creo que es un arce . Nos asomanos al balcón-mirador desde donde nos asalta un paisaje inmenso, impresionante, de vertigo, los ojos nos dibuja la sierra. Este pueblo se enclava en un alto cerro fortaleza natural desde tiempos prehistóricos (se eleva a 1000 m. de altitud sobre un cono de montaña). En cuanto preguntamos a un hombre por la iglesia, coincidimos con la persona que tenía en su poner las llaves del Reino, la iglesia parroquial, era un hombre afable charlatán y muy agradable. Que se ofreció inmediatamente a enseñárnosla por dentro, todo un privilegio para nosotros tener un guía particular.
El hombre se llama Pedro tiene 83 años, nos abrió la puerta, encendió la luz y nos llevó hasta la a sacristía. Dejé una lismosna en un cepillo para compensar gastos de luz.
-Con ese cáliz -nos anunció Pedro con orgullo- dijo misa aquí San Juan de la Cruz.
Me quedé un rato mirándolo, hice fotos que por malas artes de la luz no salieron, se cuentra dentro de una vitrina, junto a otras reliquias. Esto era para mí todo un descubrimiento. La sacristía es amplia, con paredes de piedra vista, un gran ventanal y ricos muebles de nogal.
La iglesia es de grandes dimensiones está dedicada a la advocación de Nuestra Señora de la Asunción.
Cuendo salimos de la iglesia te encuentra en la palza con la torre del reloj.
-La torre es un depósito de agua, lo que pasa que al estar aquí en la plaza lo conviertieron en torre, así queda mejor.
Dimos un corto paseo por el dédalo de sus calles, todo limpio, las macetas con su geranios son telón de un viejo teatro árabe. Ifnatoraf es uno de los pueblos más antiguos de la zona, si no es el que más. Ifnatoraf es sinónimo de antigüedad, sus laberitos de calles, arcos, piedras..., demuestran inequívocamente su legado árabe es un nido "la casa de Herodio en hispania" impresionante patrimonio monumental renacentista con interesantes muestras del gótico, el barroco y el modernismo. El Ayuntamiento mantiene una página web Ifnatoraf-info. Es un pueblo digno de ver, una verdadera ajorfa, no se lo pierdan, aunque lo vean en alto, entre mancebas nubes, no se arrepentirán.
Buscando en Internet encuentro su historia y un texto:
Ifnatoraf, junto a Villacarrillo, Villanueva del Arzobispo y Sorihuela de Guadalimar, Iznatoraf es una de las cuatro villas que dan nombre, incluso a las sierras de la zona. Aunque discontinuo en el tiempo, el poblamiento es muy temprano en esta zona. Se calcula que en el III milenio a C. el asentamiento en este lugar servía para controlar el camino hacia las zonas mineras de Sierra Morena. Sigue la presencia humana hasta época ibérica, quizás como una pequeña atalaya, pero no aparecen restos romanos, por lo que se deduce que fue abandonada. El actual nombre es de origen árabe y alude (‘hisn’, castillo, fortificación) a su muralla, construida en el siglo XI y que refuerza el altozano ocupado por la población. Como en otros casos de la provincia, no fue conquistada por las armas, sino por la negociación. Fernando III pactó con los vecinos, que abandonaron la fortaleza. Una vez repoblado, se concedió a Iznatoraf el fuero de Cuenca. De alguna manera se distingue a este lugar, porque se declaran sus tierras de realengo, es decir, no se cede a ningún señor, ni a una orden militar, ni a la Iglesia. La situación no se prolongó en exceso: en 1252, Alfonso X cede el lugar al Arzobispado de Toledo, que convierte a Iznatoraf -junto a Cazorla y Quesada- en una de las primeras villas del Adelantamiento de Cazorla. Con el avance de la Reconquista su posición pierde importancia desde el punto de vista militar, pero cobra fuerza como centro económico, hasta tal punto que la población desborda pronto sus murallas y se establece en el llano. De esta forma, las aldeas que la rodean, crecen. La Moraleja se hace villa (Villanueva del Arzobispo) en 1396; en 1450 el arzobispo Alfonso Carrillo independiza la Torre de Mingo Pliego, que toma su nombre, Villacarrillo. El arzobispado toledano reforzó sus murallas y construyó un castillo, ya desaparecido porque su función no era tanto la de defensa como la de servir de residencia En el siglo XVI Iznatoraf es ya cabeza del arciprestazgo y comienza la construcción de la iglesia de la Asunción, que recibirá añadidos durante los siglos posteriores. Durante ese tiempo, la historia de Iznatoraf es la de una villa agrícola que, con altibajos, conoce cierta prosperidad. Madoz destaca su producción aceitera (molinos aceiteros a mediados del siglo pasado).
Tenemos que volver con más tiempo a Torafe que comop una farola alumbra los verdes montes y las azules olivas. Este pueblo me enamoró. Lo torafeños son gente trabajadora y hospitalaria con su acento arabesco, tierras de la leyenda de Alí Menón y el milagro de la viegen. El poeta torafeño José Lara Ruiz, escribe:
Ay, noches de Iznatoraf
que en la lengua de los aves
recitaban el Corán.
Bajamos del nido islámico o fortaleza cónica de Torafe por otra carretera mejor acondicionada, hasta tomar la general y ya directos a Albacete y Alicante. Un viaje inolvidable, en el que me he dejado mucho por contar e investigar y necesito volver, ya necesito volver otra vez.
En Alicante y gracias a Todo Baeza me entero de que Ana Isabel Conejo se alzó con el Décimo Primer Premio Internacional de Poesía ‘Antonio Machado en Baeza’. El alcalde de Baeza, Leocadio Marín, puso de manifiesto la unión que existe y permanece entre el pueblo de Baeza y el nombre de Antonio Machado destacando el espíritu machadiano que perdura en la ciudad y se perpetúa en el tiempo. En esta misma línea se expresó la Delegada de Cultura, quien destacó el apoyo que desde la Consejería se realiza por el fomento a la lectura. La obra ‘Rostros’ que se presentó bajo el seudónimo de Rapunzel cautivó al jurado porque destaca “la serena plenitud de lo humano frente a las pretensiones del universo eterno”.
La última noticia que tengo es que la Biblioteca del Instituto Cervantes de Pekín lleva su nombre, don Antonio. Aquí la noticia:
http://www.nortecastilla.es/prensa/20070511/cultura/biblioteca-antonio-machado-centro_20070511.html
CRONOLOGÍA DE MACHADO EN BAEZA (ver Abel Martín)
1912
El 15 de octubre de 1912 se le concede la plaza de profesor de francés el Instituto de Baeza, hoy Instituto de Enseñanza Secundaria Santísima Trinidad, unos día antes se traslada en tren a Baeza para empezar el 1 noviembre. En aquellos existía un tranvía desde Linares-Baeza (Antigua Estación del Empalme) hasta Baeza. Este tranvía se debería recuperar.
Ya en los campos de Jaén
amanece.Corre el tren
por sus brillates rieles,
devorando matorrales...
1913
Desde Baeza, Machado prosigue sus colaboraciones en La Lectura y en el periódico soriano El Porvenir Castellano. Lee intensamente filosofía y mantiene una continuada correspondencia con Unamuno. Machado se desplaza con frecuencia a Madrid ("siempre sobre la madera / de mi vagón de tercera"), donde sigue y está en contacto con la animación que hacia 1914 cobra la vida intelectual española, a la par de las rápidas transformaciones que experimenta la sociedad. Surge una nueva generación de intelectuales (la llamada "generación de 1914", con José Ortega y Gasset a la cabeza: Manuel Azaña, Fernando de los Ríos, Luis de Zulueta, Salvador de Madariaga, Pablo de Azcárate, Luis Bello, Américo Castro, Luis de Araquistáin...), que aportará un nuevo sentido al papel del intelectual, más integrado en la sociedad, y a la altura de las circunstancias y acontecimientos del nuevo siglo (guerra mundial de 1914-18, revolución rusa de 1917, creación de la III Internacional en 1919...; en España, creciente participación de amplios sectores sociales en la vida pública, industrialización y modernización general de la sociedad, auge del movimiento obrero y de la conflictividad social, guerra de Marruecos, progresiva derechización que desembocará en la Dictadura de Primo de Rivera en 1923, etc.); papel y responsabilización del intelectual que, sin embargo, derivaría hacia posiciones encontradas, más o menos elitistas, unas, o bien de carácter populista, otras. Machado no es ajeno a estas transformaciones y, como antaño en los años de la crisis finisecular -así como después en los años de la guerra civil-, participará en los nuevos tiempos y colaborará en los más destacados periódicos y revistas del momento, junto a la nueva generación de escritores. En Baeza, Machado inicia el cuaderno de apuntes editado tras su muerte con el título de Los complementarios (intensificado luego en Segovia). Se adhiere a la Liga de Educación Política Española, fundada por José Ortega y Gasset en octubre. Participa en el homenaje a Azorín, en Aranjuez (23 de noviembre), junto con Baroja, J. R. Jiménez y Ortega y Gasset; J. R. Jiménez leyó en nombre de Machado -que no pudo asistir al homenaje- la poesía "Desde mi rincón".
XXVIII. Tres cantares
enviados a Unamuno en 1913
1
Señor, me cansa la vida,
tengo la garganta ronca
de gritar sobre los mares,
la voz de la mar me asorda.
Señor, me cansa la vida
y el universo me ahoga.
Señor, me dejaste solo,
Solo, con el mar a solas.
1914
Colabora en la revista Nuevo Mundo. En el prólogo al libro del escritor y político republicano Manuel Hilario Ayuso, Helénicas (1914), insiste en sus ideas sobre la actividad poética. Estalla del I Guerra Mundial. La España de Eduardo Datos se proclama neutral, nace la opiniones germanófilas.
A finales de agosto de 1914, Unamuno es destituido como rector de la Universidad de Salmana. Machado expresa su indignación a Ortega y Gasset, que acababa de publicar una protesta en El País.
1915
Inicia estudios de Filosofía y Letras, como alumno libre, examinándose en la Universidad de Madrid. En este año comienza sus colaboraciones en el semanario España (Madrid, 1915-1924), fundado por Ortega y Gasset. España sería el periódico de la nueva corriente intelectual, y en él colaboraron todos los escritores de ambas generaciones, la del 98 y la del 14, e incluso alguno de la del 27 (Salinas, Guillén). Machado, ya en el número de 26 de febrero, publicó el poema elegíaco "A don Francisco Giner de los Ríos" (muerto el día 18 de aquel mes), su antiguo maestro de la Institución Libre de Enseñanza, que desde el poema de Machado, proclama: "Vivid, la vida sigue,los muertos mueren y las sombras pasan; lleva quien deja y vive el que ha vivido.¡Yunques, sonad; enmudeced, campanas!" En julio, firma el manifiesto de adhesión a la causa de las naciones aliadas (junto con Azcárate, Azorín, Araquistáin, Américo Castro, Cossío, Marañón, Menéndez Pidal, Maeztu, Enrique de Mesa, Ortega y Gasset, Pérez de Ayala, F. de los Ríos, Unamuno, Valle-Inclán y Zuloaga, entre otros).La guerra europea -así como la revolución rusa de 1917- será un acontecimiento de primera magnitud; Unamuno, Valle-Inclán y otros intelectuales visitaron los frentes aliados.
El 15 de febrero muere su venerado maestro Francisco Giner de los Ríos, y el 26 de febrero publica su elegí en la revista España.
1916
Escribe el poema "A la muerte de Rubén Darío", fallecido en febrero. El 10 de junio tiene un encuentro con Federico García Lorca, que llega a Baeza en viaje de estudios junto con un grupo de alumnos de la Universidad de Granada, acompañados por el catedrático Domínguez Berrueta. Reunidos en el Instituto, Machado les leyó un poema de Rubén Darío; luego, por la noche, en el Círculo de Artesanos, García Lorca interpretó al piano diversas canciones populares y Machado leyó su poema "La tierra de Alvargonzález". Prosigue sus colaboraciones en España y en La Lectura. Escribe "Otro viaje".
1917
Firma el manifiesto de la Liga antigermanófila (18 de enero). En junio aparece Páginas escogidas (Madrid, Calleja) y en julio la primera edición de Poesías completas (publicadas por la Residencia de Estudiantes, cuyas publicaciones dirigía entonces Juan Ramón Jiménez). Escribe "En abril, las aguas mil", "Llanto de las virtudes y coplas por la muerte de don Guido" y "Proverbios y cantares".
1918
Obtiene el título de licenciado en Filosofía y Letras.
1919
En la primavera de 1919 hace la excusión al nacimiento de Gudalquivir en la Sierra de Cazorla, acompañado por Joaquín Pérez Ferrero, Adolfo Almazán, y se les unió en Peal de Becerro su alumno Rafael Laínez Alcalá. Fueron en un “carricoche lento”. Parece ser que no pasó de Peal. Quizás rememorando aquel viaje a las fuentes de Duero y Laguna Negra en los Picos de Urbión.
Aparece la segunda edición de "Soledades, galerías y otros poemas". En el prólogo a esta edición, Machado se hace eco de los nuevos poetas por venir.
"La ideología dominante [cuando escribió Soledades] era esencialmente subjetivista [...]. Yo amé con pasión y gusté hasta el empacho esta nueva sofística, buen antídoto para el culto sin fe de los viejos dioses, representados ya en nuestra patria por una imaginería de cartón piedra. Pero amo mucho más la edad que se avecina y a los poetas que han de surgir, cuando una tarea común apasione las almas. Cierto que la guerra no ha creado ideas nuevas -no pueden las ideas brotar de los puños-; pero ¿quién duda de que el árbol humano comienza a renovarse por la raíz, y de que una nueva oleada de vida camina hacia la luz, hacia la conciencia?"
Realiza el doctorado en Filosofía; en junio se examina de Metafísica con José Ortega y Gasset (obteniendo la calificación de sobresaliente) y de pedagogía con Manuel B. Cossío (notable), y en septiembre se examina de derecho y estética (con las calificaciones de sobresaliente en ambas asignaturas). En octubre obtiene el traslado al Instituto de Segovia, adonde se incorpora el 26 de noviembre.
Poemas pensados y escritos durante sus años en Baeza, recopilados por Antonio Checa Lechuga, en su libro Baeza en Antonio Machado. Homenajes, 2007 (Algunos de estos poemas aparecieron en la 2º edición de Campos de Castilla, 1917 y en prensa y revistas)
ÍNDICE
Otro viaje (posiblemente en 1912)
Recuerdos (abril 1913)
Caminos “En la ciudad moruna” (La Lecturas, mayo 1913)
Desde la CXIX-CXXV (Baeza y Lora del Río abril 1013)
A José María Palacios (29 de abril 1913)
Caminos “En estos campos de la tierra mía” . Lora del Río, 4 de abril 1913
Noviembre 1913
Desde mi rincón (Elogios al libro Castilla de Azorín) (1913)
Poema de un día. Meditaciones rurales (1913)
CXXXIII “Llanto de virtudes y coplas por la muerte de don Guido”
Del pasado efímero (El porvenir castellano, 6-III-1913).
El mañana efímero (La Lectura, XII; mayo 1913).
España, en paz.
Una España joven (enero,1915).
Apuntes (Nuevas canciones).
Elogios a Don Francisco Giner de los Ríos (21 febrero de 1915).
Elogios a Mariposa de la Sierra a Juan Ramón Jiménez (28 de mayo 1915).
Los sueños dialogados.
CLXI (a José Ortega y Gasset),(1919).
Apuntes y canciones.
A la manera de Juan Mairena
Apuntes (Poesía sueltas).
Heterogeneidad del ser (/4 de diciembre de 1915)
……………………………Pormas no aparecidos en el libro de Checa………………………………………….
La mujer Manchega (España. 35, 23-IX-1915).
Parábolas (La Lectura, XVI, agosto 1916).
A la muerte de Rubén Darío (España, 56, 17-II-1916)
Al joven meditador José Ortega y Gasset.
España en paz (España, 9, 26-II-1915).
Autobiografía escrita en 1913 para una proyectada antología de Azorín.
LIBRO PUBLIADOS EN EL PERIODO BAEZANO (tomado de Abel Martín)
*Poesías
completas, Madrid, Publicaciones de la Residencia de Estudiantes, 1917, 1
lám., 268 p., 13 x 20 cm.
Poemas de Antonio y Manuel
Machado, selección e impresiones de Carlos Pellicer, México, Editorial
México Moderno, 15 septiembre 1917, VII+70 p., 12 x 18 cm, Cultura. Antología
mensual de buenos autores, tomo V, n.º 3.
Desafortunadamente, no he podido ver ningún ejemplar de esta antología a
cargo del poeta mexicano Carlos Pellicer (1899-1978).
*Soledades
y otras poesías, Buenos Aires, Editorial Claridad, s.f. (h. 1918), 61 p., 11
x 15,5 cm, Los poetas. Biblioteca de grandes poetas clásicos y modernos, vol.
58.
Probable edición «pirata». Las poesías se reproducen de PC1,
edición de la que publica enteras las tres primeras secciones («Soledades», «Del
camino» y «Canciones y coplas»).
*Soledades, Galerías y
otros poemas, segunda edición, Madrid, Calpe (Tipográfica Renovación), 1919,
85 p., 10,5 x 15,5 cm, Colección Universal, 27.
Hay otra edición con los mismos datos que la anterior, pero se trata de
una edición posterior (h. 1920), impresa por Talleres «Calpe»; 93 p.

BLIOGRAFÍA CONSULTADA
-AYALA CAÑADA, Pedro:. Baeza. San Juan de la Cruz y Cervantes, Jaén, 1998.
-AZORÍN.: Castilla, Edición de Inman Fox, Colección Austral nº 254. Madrid, 1995, “El paisaje en la poesía». Páginas 307-312.
-Díaz Pérez, Eva. “La vinculación de la Generación del 27 a la ciudad de Sevilla…”, Panorama de Libros. Mercurio, 91, junio 2007.
-DOMENECH, Jordi.:Prosas dispersa ( 1893-1936), Introducción de Rafael Alarcón Sierra, editorial Páginas de espuma, 2001
-ESTEVE, Francisco.: «Antonio Machado y Miguel Hernández: dos poetas y una misma voz». Doménech, Jordi (coord.), Hoy es siempre todavía…,
Sevilla, Ayuntamiento de Córdoba / Renacimiento, 791 p.
-CHECA LECHUGA, Antonio.: Baeza en Antonio Machado. Homenajes, Pópulo Serviciso Turísticos, Baeza. 2007.
-GIBSON, Ian.:La vida de Antonio Machado. Ligero de equipaje. Aguilar, Madrid, 2006.
-Guía de Baeza y Úbeda, Ediciones A.M. Studio Editores S.L. Baeza. 2007.
-LÓPEZ García, Pedro Ignacio.: Azorín, poeta puro, Inst. Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert, Alicante. 2005.
-LOZANO MARCO, Miguel Ángel.: "El cristal y el Espejo. Azorín visto por Antonio Machado". (pp. 231-253) Hoy es siempre todavía. Curso Internacional sobre Antonio Machado Córdoba, 7-11 de noviembre de 2005. Coordinador Jordi Doménech.
_________________________.: "Antonio Machado Hoy". Acta del Congreso Internacional conmemorativo del cincuentenario de la muerte de Antonio Machado. Ediciones Alfar, Sevilla. 1990.
-MACHADO, Antonio.: Campos de Castilla, edición de Geoffrey Ribbans, Cátedra , nº 10, Madrid, 1995.
-_________________.: Obras completas, ed. crítica de Oreste Macrí, con la colaboración de G. Chiappini (Madrid, 1988).
-MACRÍ Oreste. (ed.) (1989): Antonio Machado, Poesía y prosa, 4 vols., Madrid, Espasa-Calpe.
-MONTERO PADILLA, José y MONTERO Reguera, Lola (coords.), Actas del congreso internacional sobre AM. Vida y obra (Segovia, 6, 7 y 8 de abril de 2000), Segovia, Real Academia de Historia y Arte de San Quirce / Junta de Castilla y León, 322 p. Recoge la ponencia de José Ferrándiz Lozano y José Payá Bernabé, « (pp. 219-25) “Machado y Azorín. Trasfondo literario y político de sus relaciones
-RIBBANS, Geoffrey, Edición de Campos de Castilla, Cátedra, nº10, Madrid, 1995
-FERRÁNDIZ, José y PAYÁ, José «Machado y Azorín. Trasfondo literario y político de sus relaciones», Actas del congreso internacional sobre AM. Vida y obra (Segovia, 6, 7 y 8 de abril de 2000).
-AA. VV., Antonio Machado, hoy, 4 volúmenes (Sevilla, 1990)
-J. VERDÚ DE GREGORIO, Antonio Machado: soledad, infancia y sueño (Madrid, 1990). Antonio Machado hacia Europa. Actas del Congreso Internacional (Turín,1990), Madrid: Mº de Cultura/ Visor Libros, 1993.
-DOMÉNECH, J. "Sobre la publicación de Campos de Castilla ", en Insula, 594 (1996) 3-7.
-------«Más sobre Tierras de España, de Antonio Machado», en Insula, 606 (1997), pp. 5-6.
-MORENO HERNÁNDEZ, Carlos. "Precisiones sobre Campos de Castilla de A. Machado",
en Celtiberia, 64 (1982) 233-255.
-"Notas para una edición de Campos de Castilla', en Epos. Revista de
Filología , UNED, V (1989) 513-52 1.
-TUÑÓN DE LARA, M. Antonio Machado, poeta del pueblo. Barcelona: Nova Terra, 1967; 2ª ed., 1975. «La superación del 98 por Antonio Machado', Ibid. (1975) pp. 315-358.
WEBS SOBRE ANTONIO MACHADO
Enlaces con las páginas web más destacadas:
Buscando a Antonio Machado en Soria, Ramón Fernández Palmeral
Antonio Machado en Revista Katarsis
Expediente militar de Ceferino Izquierdo, suegro de Antonio Machado.
Machado en Soria, edición de Ángel Palomino.
Antonio Machado Abel Martín, de Jordi Doménech.
Poesías de Antonio Machado en La Red.
A ras del Duero, Juan Martínez .
Ruta Machadiana(1) A un olmo seco, por Ángel Almazán.
Prensa Histórica. Documentos machadianos en Soria.
Senderos imaginarios, dirige Maruska
Antonio Machado 1907-1917, Carlos Moreno Hernández
Revista PERITO (Literario-Artístico)
Ramón Fernández Palmeral sí permite la copia de todo el texto o partes de él.
Alicante,31 de julio 2007